La nueva normativa, de autoría del diputado Sergio Abrevaya (GEN), quedará incorporada al Régimen de Faltas de la Ciudad y, además de multas, establece la obligación de realizar trabajos comunitarios relacionados con la preservación del ambiente o la concurrencia a cursos especiales de educación y capacitación en materia ambiental.

Por otro lado, la norma establece que los “locales de baile, comercios, shoppings, galerías, establecimientos de alojamiento, edificios de oficinas deberán implementar medidas destinadas a evitar que las colillas de cigarrillo se arrojen en el espacio público”. Deberán hacer lo mismo quienes organicen eventos o actividades recreativas y comerciales en el espacio público.

Algunas de las sustancias que se pueden medir en las colillas de cigarrillos desechadas incluyen: nicotina, alquitrán, arsénico, plomo, e hidrocarburos poliaromáticos. Además, el 97% de los cigarrillos que se consumen hoy en día a nivel mundial tienen filtros compuestos de acetato de celulosa. Si se tiran al piso, cuando llueve son arrastradas a las alcantarillas y a las fuentes de agua de consumo humano.

El mes pasado, la Cámara de Diputados de Neuquén sancionó también una ley que prohíbe arrojar colillas de cigarrillos en la vía pública y en espacios comunes de uso público.