El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, recibió a una delegación de la República Popular de China, encabezada por el vice ministro de Agricultura de dicho país, Tiangeng Liang, y concretó importantes acuerdos para la comercialización de productos biotecnológicos y con alto valor agregado.
Durante la reunión, Domínguez informó que gracias a las gestiones que lleva adelante el Senasa en simultáneo con el Aqsiq (organismo sanitario) en el país asiático, se aprobaron los protocolos sanitarios necesarios para que Argentina exporte semen y embriones vacunos a China.
“Esto abre una posibilidad extraordinaria para el sector, para el desarrollo de la genética y para la exportación de productos con alto valor agregado, conocimiento y biotecnología, que es la gran impronta de la década y también el camino en el que nos puso a trabajar la Presidenta de la Nación a través del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial” manifestó Domínguez.
El titular de la cartera agropecuaria Argentina tiene previsto viajar a China a mediados de julio, oportunidad en la cual firmará el convenio correspondiente para iniciar el intercambio comercial de genética bovina.
Por otro lado, Domínguez indicó que hay grandes avances con el país asiático en las negociaciones por la apertura del mercado chino al maíz argentino, y dijo que se están cerrando acuerdos para la comercialización de harina de sangre y harina de hueso bovina.
Al término del encuentro, el vice ministro Tiangeng Liang manifestó, “Es muy importante el intercambio que se ha logrado a partir de esta reunión. Realmente las posibilidades de cooperación entre Argentina y China en materia agropecuaria son muy grandes, por eso nos gustaría profundizar el trabajo conjunto”.
A su turno, el subsecretario de Ganadería, Alejandro Lotti, consideró que “Argentina tiene un enorme capital genético, es líder en el mundo en cuanto a técnicas de reproducción e inseminación artificial y tiene una oferta de razas para todos los tipos de ambientes”.
Cabe destacar que a partir de las innovaciones desarrolladas a través del INTA, en los últimos años, Argentina comenzó aplicar la inseminación a tiempo fijo y la implantación de embriones, técnicas que mejoraron la calidad reproductiva y acortaron notablemente los tiempos para la obtención de nuevas generaciones de animales.
El conocimiento y la experiencia obtenida le permiten a nuestro país ofrecer al mundo productos genéticos de alta calidad e innovación para satisfacer los requerimientos productivos más diversos. China, por ejemplo, tiene una alta demanda de animales lecheros, tanto en embriones como en animales en pie, y también de bovinos para la obtención de carne.
Durante la reunión se abordaron temas de cooperación en biotecnología, en donde el foco se centró en la importancia de sincronizar los marcos regulatorios de ambos países, con el objetivo de agilizar el comercio y aprovechar mutuamente los avances que se obtengan con la aprobación de nuevos eventos.
En este sentido, Julián Domínguez encabezará un importante intercambio entre técnicos y científicos de ambas naciones durante un seminario sobre biotecnología argentina y transferencia tecnológica que se realizará en el mes de julio en la ciudad de Beijing.
Asimismo, se avanzó en acuerdos sobre transferencia de tecnología, siembra directa, tratados de pesca y acuicultura, inversiones recíprocas, investigación conjunta y extensión rural.