Si los resultados son favorables, el suero – desarrollado por la empresa de biotecnología argentina Inmunova – podría fabricarse a gran escala y transformarse en el primer medicamento argentino para enfrentar la pandemia. Se aplicará a pacientes con COVID-19 moderado y severo.

“El desarrollo de vacunas es la mejor estrategia a largo plazo para controlar la pandemia, pero debido a la emergencia sanitaria, existe una necesidad urgente de encontrar soluciones rápidas y efectivas para el tratamiento de la enfermedad”, indicó Fernando Goldbaum, investigador superior del CONICET y director científico de Inmunova, compañía biotecnológica surgida en 2009 de la Fundación Instituto Leloir (FIL).

Y agregó: “El ensayo clínico evaluará si los anticuerpos del suero anti-COVID-19 pueden frenar la propagación del virus en el organismo y así evitar que el cuadro se agrave. Esperamos demostrar su eficacia y debemos hacerlo, como en todas las terapias experimentales, con un estudio clínico riguroso y controlado”.

El estudio clínico comenzará esta semana próxima en el Sanatorio Güemes, en el Hospital General de Agudos “Dr. Ignacio Pirovano”, ambos de CABA, en el Hospital Cuenca Alta – SAMIC de Cañuelas y en el Instituto Médico Platense de La Plata. Próximamente iniciará en más de diez hospitales y clínicas de obras sociales del área metropolitana de Buenos Aires y La Plata. Incluye la participación voluntaria de 242 pacientes adultos con enfermedad moderada a severa causada por la infección del SARS-CoV-2 confirmada por PCR, dentro de los diez días del inicio de síntomas y que requieren hospitalización.

laboratorio

En junio pasado, el equipo liderado por Goldbaum anunció que los estudios in vitro mostraron que el suero hiperinmune demostró tener un poder neutralizante 50 veces mayor al plasma de pacientes recuperados, la única inmunoterapia existente a la fecha para enfermos hospitalizados con COVID-19 (aunque todavía en fase experimental).

El suero está basado en el procesamiento y purificación de anticuerpos policlonales equinos “para alcanzar una alta pureza y un excelente perfil de seguridad en humanos”, afirmó Goldbaum, quien también dirige el Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el Laboratorio de Inmunología y Microbiología Molecular en el Instituto Leloir.

Fuente: Agencia CyTA-Leloir