El gobierno de la provincia de Buenos Aires aprobó la reglamentación de la Ley 14.888 de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), que según su cuerpo establece “la protección de 969.000 hectáreas, prohibiendo el desmonte del 80% de esa superficie” Los ambientalistas la conocen como Ley Techint porque la empresa podría hacer uso de los bosques de la costa de Quilmes, Bernal y Berazategui.

En el año 2011 se hizo la primera audiencia de esta Ley que se presentó como participativa y que maquillada como ecológica le da vía libre al uso de grandes áreas de bosques nativos a empresas como Techint y empresarios amigos del poder como Caputo y Constantini, que pretenden hacer inversiones inmobiliarias en la ribera sur de los tres Distritos. Para dejar bien en claro que nunca se persiguió un fin ambiental, la Ley se aprobó a la medianoche de la última sesión del año pasado, el 21 de diciembre.

La Asamblea “No a la entrega de la Costa Quilmes-Avellaneda”, informó días después de aprobarse la Ley: “Venimos siguiendo esta ley desde su primer Audiencia Pública, en 2011, cuando se la presentó. Participamos de todas las instancias, talleres y debates, porque la ley se presentaba como “participativa”. Es más, presentamos dos estudios científicos hechos por biólogos de UNLP y UBA, un relevamiento y un censo de árboles para que la costa de Bernal-Avellaneda entre en el OTBN con las categorías de protección que le corresponden, una costa que fue declarada Reserva Municipal en cuatro oportunidades, tres por el lado de Quilmes en 1998, 2002 y 2003. Impugnamos la Audiencia de hace dos años, cuando se presentó este proyecto con muchas irregularidades: omitían información y usaban solo los estudios presentados por las consultoras de empresas como Techint. Informamos durante todo el año a cada diputado de las consecuencias de aprobar esto”

Otras de las causas que ponen bajo sospecha a esta Ley es que el Ministerio de Agroindustria será el encargado de manejar el nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos. Su titular, Leonardo Sarquís, ex gerente de Monsanto, no ocultó su felicidad al conocer que esta Ley fue aprobada. “Esta Ley permitirá a la provincia contar con un escenario favorable para aprovechar sus ventajas comparativas que la harán muy atractivas para inversores“, sin querer, o no, allí desnudó el verdadero espíritu que persiguen con esta Ley: hacer negocios con el medio ambiente.

La provincia de Buenos Aires sólo tiene 3% de bosques nativos en su amplia superficie. La Ley es clara sobre quiénes podrán determinar qué bosques son productivos y cuáles no, en unos de sus párrafos advierte que  “la autoridad de aplicación será el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible y el Ministerio de Agroindustria, que deberán aprobar o no las tareas que se desarrollen en esas áreas”.

Una de las áreas es precisamente la costa de Quilmes y Berazategui, allí Techint -al igual que Constantini- pretenden hacer desarrollos inmobiliarios, es decir, invertir y volver productivas estas tierras, tal como Sarquis pretende que se “cuiden” los bosques nativos en la provincia. La Asamblea “No a la entrega de la Costa Quilmes-Avellaneda”, quienes han defendido esta costanera desde que supieron que las empresas estaban tras ella, manifestaron: “Violencia es tener todos los argumentos de nuestro lado, técnicos, científicos, legales, sociales, y aun así, no tener el poder de conservar las 280 hectáreas que son nuestras, porque las caminamos desde chicos y son parte de nuestra vida, de nuestra identidad como quilmeños”.

Así como está planteada, la Ley que debería proteger los pocos bosques nativos que tiene la provincia de Buenos Aires, deja libertad para que estos se conviertan en barrios privados o plantas fabriles. La norma fija que los bosques nativos “que ocupan el 3 por ciento del territorio provincial, constituyen ecosistemas que brindan numerosos beneficios a la comunidad, como la conservación del suelo y la calidad del agua, la regulación hídrica, la fijación de emisión de gases con efecto invernadero y la conservación de la biodiversidad, servicios ambientales necesarios para el concierto y supervivencia del sistema natural y biológico”, pero también habilita a propietarios de tierras que tengan bosques nativos a “tener financiamiento para sus actividades a través de la presentación de planes de conservación y manejo sostenible, que serán propuestos y elaborados por profesionales, y deberán contar con el aval técnico de la autoridad local de aplicación”.

Dicho de un modo más simple: el Ministerio de Agroindustria dará el visto bueno para que los bosques nativos dejen de cumplir su natural y tan necesario servicio ambiental para pasar a ser la plataforma para proyectos comerciales.