La primera iniciativa contempla la “promoción y difusión de las prácticas de agricultura urbana en la Ciudad para favorecer hábitos de nutrición saludables, cuidar el ambiente y diversificar la producción y el consumo de alimentos con métodos sostenibles a través de la participación ciudadana”.

El Ejecutivo “podrá relevar los terrenos de dominio público o privado del Gobierno de la Ciudad que se encuentren total o parcialmente ociosos, a fin de ser destinados al otorgamiento de permisos de uso para el emplazamiento de huertas de gestión pública-comunitaria”. Al respecto, la legisladora del Frente de Todos Cecilia Segura, objetó el texto sancionado al señalar que “no estamos de acuerdo que se dispongan de tierras públicas para el uso y el lucro de privados”.

Por otra parte, se aprobó la capacitación y formación integral en materia ambiental y desarrollo sostenible para los funcionarios del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Ciudad. La iniciativa es conocida como “Ley Yolanda” y alude a Yolanda Ortiz, una mujer tucumana referente en causas ambientales que falleció en 2019.

Por último, fue sancionada una ley para la creación del Sistema de Compensación Ecológico que tiene por objeto “concientizar sobre la importancia del reciclado, favorecer la separación en origen, reducir la cantidad de residuos sólidos urbanos, promover la economía circular y aminorar su impacto en el ambiente y la salud”.

Para ello, propone que a manera de incentivar la recuperación de materiales la entrega de “una compensación que se hará efectiva a través del otorgamiento de beneficios” a la ciudadanía, como por ejemplo, “entradas a obras de teatro, proyecciones cinematográficas, espectáculos musicales y de danza, museos, pasajes del bus turístico, visitas guiadas, descuentos en librerías”.