Actualmente, 128 países tienen la intención de establecer objetivos nacionales voluntarios de neutralidad de la degradación de la tierra. Las metas para 90 de estos países suman más de 450 millones de hectáreas de tierra para restauración, lo que representa más de la mitad de la rehabilitación potencial de tierras prometida globalmente.

A nivel mundial, el costo anual de las sequías se estima cercano a los 80 mil millones de dólares. Al momento, 66 países han establecido planes nacionales para luchar contra la sequía.

En ese contexto tuvo lugar el 19° período de sesiones del Comité de Revisión de la Implementación de la Convención (CRIC 19, por su sigla en inglés) —en el marco de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD)— del cual participó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Abelardo Llosa, director nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio del organismo de Ambiente nacional expresó: “Argentina ha expuesto la necesidad de contar con un Fondo para la Neutralidad de la Degradación de Tierras orientado y en directa relación con las estrategias propias de los países parte de la Convención”. Asimismo, agregó que “el apoyo financiero para la neutralidad de la degradación de la tierra no debería estar condicionado a indicadores de rentabilidad financiera, sino vinculado a los objetivos de sostenibilidad ambiental y social”.

Por otro lado, el funcionario remarcó que “el abordaje integral de género es indispensable para la efectividad de la lucha contra la desertificación y mitigación de las sequías”, dado que “principalmente, se ha detectado que la carga del aumento de la higiene familiar y del hogar como medida para evitar los contagios ha recaído significativamente más sobre las mujeres”, añadió. Ello en concordancia con lo relevado en un informe que realizó el Observatorio Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD) sobre el impacto de la pandemia por COVID-19 en el marco de las dimensiones ambientales, humanas, productivas y sociales.

Durante las sesiones se abordaron temáticas como el progreso a nivel país de la implementación de las metas voluntarias de neutralidad de la degradación de la tierra (NDT); y los flujos financieros para la puesta en práctica de la convención, que incluyó el estado de situación del Fondo NDT y su Mecanismo de Asistencia Técnica afiliado. También se trató la ejecución de la Iniciativa de Sequía de la CNULD, junto con una revisión del Grupo de Trabajo Intergubernamental de dicho órgano sobre políticas efectivas y medidas de implementación para abordar la sequía.