La producción argentina de carne porcina creció 7,6 por ciento en los primeros siete meses del año con respecto a igual lapso de 2013, al totalizar 253.000 toneladas, de acuerdo al informe dado a conocer por la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES). En ese mismo periodo, según el relevamiento, el consumo interno creció 4,7 por ciento, el equivalente a un consumo per cápita de 10,5 kilos, con una suba de 3,1 por ciento.

Este aumento de la producción de carne porcina permitió iniciar un proceso de sustitución de importaciones en 2012, y empezó a ubicar al país más cerca del autoabastecimiento. En 2012 las importaciones de productos de cerdo cayeron 45,9 por ciento, el año pasado siguieron esa tendencia y bajaron 41,8 por ciento y en los primeros siete de meses de 2014, se desplomaron 57,5 puntos porcentuales.

De esta manera, tras importar 45 mil toneladas en 2011, este año las compras de productos porcinos serán menores a las 9.000 toneladas. El informe de IES agrega que en 2007 se podía comprar en promedio 1,5 kilos de carne vacuna por cada kilo de carne porcina y en los siete primeros meses de 2014 se puede comprar 0,9 kilo de carne vacuna por kilo de carne de cerdo. Los únicos productos exportados por nuestro país son jamones y otros fiambres (86,3%), pulpa de cerdo para chacinados (1,7%) y cortes congelados (3,1%).

El precio del pechito de cerdo registró un ascenso de 38,9 por ciento, mientras que la carne vacuna verificó un alza de 43,5 por ciento, lo que continuó la mejora de precios relativos a favor del cerdo.