La Agencia Especial Europea firmó un convenio con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales para realizar tareas de exploración del universo a través de la moderna antena que la agencia europea tiene en Malargüe, que acaba de recibir cuatro millones de euros para su reaquipamiento con sensores de última generación.

Desde la antena de Malargüe se seguirán misiones de satélites de observación terrestre y los nuevos equipos podrán escudriñar el espacio profundo, comunicándose con misiones extra planetarias. Pierre Bargellini, Jefe de Estaciones de la Agencia Especial Europea, comentó a la prensa que “el nuevo equipamiento de la estación es para poder tener una performance mejor en términos de potencia, porque podemos ir más allá, y para añadir una nueva banda que reciba el volumen de datos científicos que generan las nuevas misiones”.

La antena está instalada en el ámbito rural de Malargüe, en un paraje desolado y desértico, donde las temperaturas bajan a 20 bajo cero en invierno y llegan a correr vientos que pueden superar hasta los 100 kilómetros por hora. Junto con las antenas ubicadas en España y Australia, logran una triangulación que abarca todo el planeta. La antena mendocina estudia todo el hemisferio sur, y puede comunicarse con sondas que están una distancia de dos millones de kilómetros.

“Estamos monitoreando dos misiones, ExoMars que se encarga de analizar los gases de la atmósfera de Marte, y tenemos el pase de la sonda espacial Gaia, que está registrando miles de millones de estrellas en el espacio para hacer el mapa estelar más ambicioso del universo hasta ahora”, comenta uno de los científicos que trabaja en la antena, que asistirá a las misiones Bepi Colombo que irá Mercurio, soportando temperaturas mayores a 350 grados, y la Juice, que viajará hasta las lunas de Jupíter, arribando a Calisto en el año 2029.

El secretario general de la Conae, Félix Menicocci, afirmó que la Comisión “se basa siempre en el Plan Espacial Nacional que nació 1991, siempre bregamos por un objetivo principal que era subirnos al espacio para tener información viendo mejor la Tierra, y dar dinamismo a todo el sistema socio productivo”, afirmó. En Argentina además está la polémica Estación Espacial China, donde opera una gigantesca antena parabólica.

“Con estas antenas -la de Mendoza y Neuquén- ya tenemos capacidades de apoyo terrestre, así que con los países que nos invitan a participar estamos evaluando la posibilidad de integrar misiones extra planetarias, que también es una oportunidad de desarrollo para nuestras industrias espaciales pensando a largo plazo, apostando a la ciencia y a la tecnología como ya lo tenemos incorporado al ADN argentino”, sostuvo el funcinario.