A un año de la fecha en que los países miembros de las Naciones Unidas establecieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, América Latina y el Caribe lograron reducir a la mitad la prevalencia del hambre. Esto es lo que afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe anual.

El director de la FAO, José Graziano da Silva, destacó que la región priorizó la lucha contra el hambre, lo que les permitió ser la “única región del mundo que logró reducir a menos de la mitad su proporción de personas subalimentadas desde 1990”.

De acuerdo con el trabajo Panorama 2014 de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, la región tiene potencial exportador mundial para las próximas décadas por “generar más alimentos que los necesarios para alimentar a su población, además del nivel de producción y la variedad de los bienes agroalimentarios”. 

Brasil y Argentina lideran la producción y exportación de productos agroalimentarios de Latinoamérica y el Caribe, al tiempo que presentan los mayores saldos comerciales (diferencia entre exportaciones e importaciones) en la materia, con valores de USD 39 mil millones para el primer país y de USD 72 mil millones para el segundo. Asimismo, ambos países se ubican entre los que tienen mayor distancia entre la disponibilidad calórica y los requerimientos mínimos, al superarlos en un 70%. Esto significa que existen mayores posibilidades de mantener dietas más equilibradas desde el punto de vista nutricional.

Con respecto a la agricultura familiar, esta es responsable del 81,3% de las explotaciones agrícolas de Latinoamérica y el Caribe y presenta grandes desafíos que hacen del sector un objetivo prioritario de política pública. Argentina hoy, de la mano de sus productores familiares, produce el 20% del producto bruto agropecuario, y son ellos el 65% de la mano de obra que genera el campo argentino. Se trata de un sector priorizado en la política institucional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

La FAO aseguró en su informe que el trigo percibió un aumento de la superficie plantada, principalmente en la Argentina y Brasil, lo que responde a una fuerte demanda regional y a mayores precios. En consecuencia, se espera que una producción de 11,5 en Argentina y 7,8 millones de toneladas en Brasil (un 25% y 36% mayor a la temporada anterior).

Por su parte, la producción de maíz divisará una reducción tanto en Brasil como en la Argentina debido a un descenso de la superficie plantada y a factores climáticos en el inicio de la temporada. De todos modos, se espera una producción de maíz de 76 millones de toneladas para Brasil y de 27 millones de toneladas para la Argentina (aún por sobre el promedio de los últimos cinco años).

Por otro lado, un trabajo de cooperación internacional del que participaron el INTA y el Conicet, establece que el trigo, el maíz y la soja podrían rendir entre un 32% y un 41% más

Fuente: INTA