El equipo liderado por Gastón Soria, investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología, se propuso identificar algún “blanco terapéutico” para la deficiencia en los genes BRCA1 o BRCA2; es decir, encontrar la proteína sobre la que pueda ejercer su acción un fármaco para el tratamiento de estos tumores.

Los científicos realizaron análisis de centenares de drogas que pueden usarse en nuevas terapias contra los cánceres de mama y ovario, utilizando un método de screening -un análisis de alto rendimiento de drogas- que fue desarrollado por investigadores del CONICET en la Universidad de Córdoba (UNC). La proteína que identificaron en esta investigación es la PLK1, y podría ser un blanco terapéutico para el tratamiento de este tipo de cánceres hereditarios (que tienen defectuoso el gen BRCA-1).

Encontramos que, efectivamente, cuando se inhibe la proteína PLK1, las células mutantes para BRCA1, son muy sensibles a estos inhibidores, mucho más sensibles que una célula normal; lo cual te da eso que uno está buscando: que la droga sea selectivamente tóxica, en determinada dosis, contra la célula tumoral, y poco o nada tóxica contra la célula normal“, explicó Soria en un comunicado.

Los científicos pudieron probarlo en diferentes modelos celulares y tridimensionales, después en animales y por último realizaron un estudio de pacientes sobre una base de Estados Unidos.