Se trata de otro gran paso en la batalla contra el Covid-19: generar anticuerpos monoclonales (proteínas que utiliza el sistema inmune para identificar y neutralizar agentes extraños como virus y bacterias) específicos de las proteínas S y N del SARS-CoV-2, el virus causante del coronavirus.

Estos anticuerpos, obtenidos en ratones, fueron purificados y caracterizados, y se comprobó que uno de ellos (el denominado anti-RBD) tiene poder neutralizante sobre el virus, es decir que es efectivo para bloquear su ingreso a las células del organismo.

El avance logrado es el resultado de más de siete meses de trabajo conjunto entre expertos del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP), el Centro de Investigaciones Cardiovasculares “Dr. Horacio Eugenio Cingolani” (CIC, CONICET-UNLP) y el Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI, CONICET-UNLP), en colaboración con el Grupo COVID Exactas de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (FCE, UNLP) y el grupo AntiCOVID de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEN, UBA).

“La técnica de obtención de anticuerpos monoclonales tiene una larga y conocida historia en inmunología. Fue la utilizada por el científico argentino César Milstein, Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1984, y en nuestro instituto trabajamos en este método desde hace más de 30 años. En los últimos meses lo aplicamos específicamente para obtener anticuerpos que reconozcan proteínas del SARS-CoV-2”, cuenta Guillermo Docena, investigador del CONICET en el IIFP y uno de los responsables del equipo.

“Logramos generarlos, caracterizarlos y ver cuál es su capacidad de neutralización. La importancia de lo que hallamos radica en que uno de estos anticuerpos, el anti-RBD, logró bloquear el ingreso a las células blanco del seudovirus similar al SARS-CoV-2 que usamos en los ensayos, es decir que se trata de un anticuerpo de tipo neutralizante, algo que se pudo probar mediante el trabajo del equipo del doctor Alejandro Aiello, del CIC”, añade el experto.

El avance se configura como muy promisorio en la búsqueda de estrategias para contrarrestar los efectos de la pandemia que azota a la población mundial, y los expertos se entusiasman con sus posibles aplicaciones: “En principio, disponemos de las herramientas necesarias para desarrollar ensayos de detección y cuantificación de antígenos virales, es decir las sustancias que inducen la respuesta inmunitaria del organismo. Estos ensayos serán empleados como complemento del PCR (Reacción en Cadena Polimerasa, por sus siglas en inglés) para el diagnóstico del COVID-19”, comenta Martín Rumbo, director del IIFP.