La institución científica norteamericana anunció la incorporación de 120 miembros nuevos y 30 integrantes extranjeros asociados, entre los cuales se encuentra Borrero, el único argentino del grupo.

Me tomó por sorpresa. Es un honor enorme, estoy muy contento y espero que repercuta en el trabajo de mis colegas”, expresó Borrero, quien también recibió el Premio Bernardo Houssay en la categoría Investigador Consolidado en Ciencias Sociales (2005) y el Award for Excellence in Latin America and Caribbean Archaeology de la Society for American Archaeology en el 2014.

Espero que ocupar este lugar ayude a la mayor visibilidad de la arqueología argentina que ha hecho notables avances en muchos campos de distintas maneras. No solo en sus hallazgos, como suele mencionarse, sino en su contexto”, cuenta el investigador. Y agrega: “Mostrar que muchas de las contribuciones son metodológicas, teóricas, hacen al marco en el cual se posibilitan los hallazgos. Hay todo un mecanismo de investigación detrás que va mucho más allá de sencillamente salir con una pala”.

Desde el inicio de sus investigaciones hacia mediados de la década de 1970, sus trabajos produjeron contribuciones teórico-metodológicas fundamentales para el estudio del poblamiento americano, la extinción de la megafauna y la arqueología de sociedades cazadoras-recolectoras de Sudamérica.

Según la NAS: “Los miembros son elegidos en reconocimiento a sus logros distinguidos y continuos en la investigación original. La membresía es una marca de excelencia científica ampliamente aceptada y se considera uno de los más altos honores que puede recibir un científico”.

La Academia fue fundada el 3 de marzo de 1863 por Abraham Lincoln y reúne a los investigadores e investigadoras más distinguidos del mundo. Los seleccionados actualmente elevan el número total de miembros activos a 2461 y 511 miembros internacionales, entre los cuales se encuentran 8 argentinos.