Fue un vecino de la zona quien se dio cuenta. Al ver los bidones envió las fotos a un medio local. En el lugar, al costado de un camino vecinal, encontró unos 300 bidones de diferentes agroquímicos, la mayoría de 5 litros, de un producto llamado Paraquat, cuya etiqueta, que indica el nivel de toxicidad, es de color amarillo.

El paraquat es un herbicida no selectivo de amplio espectro que actúa por contacto, es decir, no se trasloca sino que afecta al órgano verde cuya superficie resulta asperjada. Es altamente tóxico para los humanos si es ingerido. Otros miembros de esta clase incluyen Diquat, Ciperquat etc. todos estos son reducidos a ion radical, lo que genera radicales superóxidos que reaccionan con membranas lípidas insaturadas.

Debido a las características del lugar y a las fuertes lluvias que se registran en esta época del año, gran parte de los bidones podrían terminar en el curso de agua y poner en riesgo a humanos y animales. Recordemos que en el Arroyo Doll, se desarrolla el turismo alternativo, por lo que hay actividad pesquera y personas que se bañan.

Si bien el contenido de los bidones ya se había utilizado, en cada uno quedan restos del producto, además los envases plásticos y sus etiquetas demoran años en degradarse.

Una vez que el usuario difundió la noticia en la red social Facebook, generó indignación entre los propios productores agropecuarios de la zona y diferentes vecinos, algunos de los cuales también se comunicaron a través de mensajes de texto con radios FM de la zona.

Sin embargo, por el momento, no se radicó ninguna denuncia, pero esperan que “si alguien vio a él o a los responsables de este acto inconsciente, dé pistas para conocer la identidad de los mismos”. No se descarta que se trate de alguien que preste servicios a los productores o un comprador de envases que “descartó aquellos que no le servían”.

 

Los bidones que hallaron en la orilla del Arroyo: