Si bien los agricultores deben seguir un protocolo para la disposición de envases de agroquímicos, lo cual incluye su triple lavado, agujereado y almacenamiento en ambientes aislados para evitar el contacto de estos con la población, en la práctica muchos los desechan, los entierran o los queman, lo cual genera un alto impacto ambiental.

Esta vez fue en en la provincia de Salta donde vecinos del departamento de Cerrillos encontraron envases de plaguicidas altamente tóxicos, a la vera de la ruta provincial 24, conocida como Camino a Colón, a escasos metros de la zona urbana, donde residen centenares de familias. Se sospecha que muchos de estos envases también pudieron arrojarse dentro del Canal Oeste y fueron luego arrastrados por la corriente aguas abajo, con los riesgos y peligros que esa situación conlleva.

Ahora los vecinos piden al área de Bromatología de la Municipalidad que identifiquen a los responsables. Para evitar riesgos innecesarios, existen centros de acopio de envases de agroquímicos, lo cual no genera un gasto al productor. Uno de ellos funciona en El Carril y se realizan todos los años campañas para que los productores incorporen buenas prácticas agrícolas. Desde 2007 está vigente una disposición del Ejecutivo provincial que establece la apertura de ocho centros de acopio y el funcionamiento de operadores de reciclaje, para evitar este tipo de hechos. Algunos ya se encuentran en pleno funcionamiento.

Algunbos de los envases encontrados correspondientes a cipermetrina, un insecticida “todo terreno” que es utilizado en varios cultivos, principalmente hortalizas, alfalfa y soja. También se encontraron frascos de Drexalin Plus y Furacarb 48F (insecticida de alto poder), entre otra decena de agroquímicos tóxicos para el hombre y para el agua.