La frontera sojera amenaza con llevarse puesto al Delta del Paraná. Asambleistas y vecinos de San Pedro advierten que se están haciendo de manera clandestina e ilegal terraplenes en las islas para poder cultivar soja transgénica, modificando estos humedales que cumplen un rol primordial en la biodiversidad de esta cuenca de agua dulce.

Habría entre 600 a 900 hectáreas que ya están afectadas en este avance de algunos productores que entienden su negocio sólo a escala monetaria sin medir las consecuencias que esa acción conlleva en la naturaleza. “Los humedales ya han sido denunciados por una construcción que es ilegal, levantando terraplenes de 6 o 7 metros de altura para lograr el secado de la tierra para lograr actividades que son incompatibles con el ambiente“, comentó al diario local Visión Regional, Daniel Spirópulos, abogado y miembro de la Asamblea que se ha constituido para defender las islas de San Pedro que son el nuevo territorio que la soja elije para instaurar su dominio de inundación y agrotóxicos.

A pesar de que los vecinos presentaron una medida cautelar, el terraplenado continúa construyéndose. Las islas de San Pedro constituyen un recurso natural único por su biodiversidad y un atractivo fundamental para el turismo que llega a este lugar para disfrutar precisamente de actividades náuticas que se desarrollan entre las islas. Fabian Bianchi ex secretario de Coordinación y Turismo de la Municipalidad y junto Spirópulos es uno de los referentes del reclamo contra los productores sojeros, se reunió con el Secretario de Gobierno actual, Silvio Corti y a pesar de que la Jueza de San Nicolás Dra. Cucit ordenó suspender la construcción de los terraplenes, estos continúan haciéndose con total impunidad.

“Hemos presentado en el Juzgado de la Dra. Cucit en San Nicolás, en la que se está denunciando que esta situación genera un daño irreversible para el medio ambiente y la salud de los vecinos, principalmente del Barrio Las Canaletas”, detalló Daniel Spirópulos, quien aclaró que las máquinas están bien adentro de las islas y que el propietario de la empresa se niega a acatar la medida judicial.

El Riacho San Pedro está corriendo a una velocidad que a simple vista uno se da cuenta de las diferencias respecto a años anteriores. Esto lo van a sufrir los vecinos. El agua va a escurrir hacia el territorio, al existir los terraplenes”, afirmó Juancho Correa, integrante de la Asamblea.

El lobby sojero se maneja con leyes propias, lo único que importa pareciera ser cultivar y cosechar el paquete de semillas transgénicas que vienen con un plus químico tecnológico que incluye herbicidas, fertilizantes y plugicidas como el glifosato, que origina serios trastornos en el sistema nervioso, cardiovascular, inmunológico y digestivo, además de cáncer y provocar la muerte. Los terraplenes se hacen sobre humedales, que son la defensa natural en tiempos de exceso hídrico. La modificación de los mismos sólo origina inundación y anegamiento.