Este año disminuyó la cantidad de ballenas francas australes que vistan nuestra Patagonia y particularmente que tienen su morada en la Península Valdés. El Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro Nacional Patagónico de Puerto Madryn (Cenpat) confirmó que este fenómeno no es exclusivo a la Patagonia, lo mismo sucede en Australia y África, territorios de cría que frecuentan estos inmensos cetáceos. Las ballenas, por alguna razón indeterminada, están moviéndose.

Enrique Crespo, miembro del Cenpat aseguró que no está bajando la población de ballenas, sino que están dispersándose hacia lugares más al sur, respondiendo a un cambio de hábitos que ha dejado perplejos a los especialistas. Acaso se trate de un cambio de temperatura en las corrientes.

“Me consultaron de la comisión ballenera desde Australia y Sudáfrica y coincidimos en este dato, respecto a que en los campos de cría hay menos ejemplares”, afirmó Crespo en declaraciones hechas en LU17 de Puerto Madryn. La semana pasada se hizo un censo áreo, determinándose que en el Golfo Nuevo, en la Península Valdés, había 439 ejemplares. El año pasado las ballenas superaban las 600.

A pesar de que la demografía de las ballenas tenía una curva ascendente por todas las acciones de protección que se están llevando a cabo desde distintas organizaciones proteccionista en todo el mundo, desde el año 2007 se registró una disminución del 10% en el número de ejemplares. Para el especialista del Cenpat “la población se estabilizará cuando nazcan todos los años la misma cantidad de ballenas”