El río Limay estaría altamente contaminado. Así lo aseguran especialistas del Colegio de Profesionales Ambientales de Neuquén realizaron una recorrida en el curso de agua, desde Plottier a Neuquén y encontraron 14 vuelcos clandestinos de efluentes cloacales.

Martín Islas, titular de la entidad, explicó que encararon esta campaña por la preocupación de que se sigan acumulando efluentes en el río. “Los funcionarios juegan con la capacidad que tiene el río para depurar, pero va a llegar a un momento en que eso no va suceder porque los efluentes van exceder”.
 
Además, Islas expresó que de los 14 puntos detectados de contaminación hay algunos que pueden dar con el origen porque pertenecen a plantas de tratamiento pero muchos de los otros son pluviales que generalmente provienen de barrios privados.
 
Nosotros no queremos alarmar por esta situación, no tenemos la función para decirle a la gente que no se bañe en el río, pero yo como padre no llevaría a mi hijo a bañarse a algún balneario de la ciudad. En el mismo sentido confirmó que encararon la campaña haciendo recorridos en el Limay en diferentes estaciones del año, con diferentes caudales, para poder realizar muestreos y que la sociedad pueda ver de manera objetiva cómo está el río. La alerta ya está emitida.

Islas explicó que no se darán a conocer, en esta primera instancia, los lugares exactos donde se detectaron los derrames porque, en la mayoría de los casos, se requiere bajar en la orilla y recorrer a pie hasta el nacimiento del trayecto del líquido.

“No podemos decir que corresponde a determinado lugar solo porque está frente al derrame”, dijo. “Puede suceder que venga desde otro lado a través de cañerías clandestinas y estaríamos acusando injustamente a alguien. Esto requiere de un segundo estudio más complejo y del seguimiento de las trayectorias desde su nacimiento hasta al desembocadura“, explicó el profesional.

Lo que pudo determinar el colegio es que la contaminación es seria y se debe a tres factores, conexiones clandestinas, plantas de tratamiento excedidas en su capacidad y derrames cloacales en pluviales que luego irremediablemente van a parar al Limay. Esta denuncia salió a la luz menos de un mes antes de que se inaugure la temporada de balnearios. Sin ánimo de sembrar el alerta en la población, los profesionales informaron que en algunos sectores la presencia de bacterias por metro cúbico de agua excede lo permitido, “sobre todo cuando el caudal de agua disminuye considerablemente”, dijo Islas.

“Si me preguntan si se pueden meter al agua o no, yo doy un ejemplo si uno recibe en su mano un pedazo de queso y le dicen mirá que puede estar podrido. ¿Uno que hace? ¿Lo come o no? Es así queda a consideración de cada uno”, agregó el licenciado en Ciencias del Ambiente. Mientras tanto desde el gobierno neuquino aseguran que no hay que preocuparse, desde la a Dirección de Recursos Hídricos informó que “no se cuenta con antecedentes de estudios que indiquen que la calidad del agua no sea apta para todos los usos, con lo cual no hay indicadores que puedan generar alarma en la población”

Desde el sector ambiental se intenta alertar de que el río está recibiendo afluentes contaminados, y es claro que desde el oficialismo, preocupados por la inminente temporada veraniega, desalientan la idea de la contaminación. Lo lógico sería oir las voces de aquellos que trabajan por el cuidado del medio ambiente y no de los que habilitan barrios privados en espacios naturales no aptos para ese fin.