Para tapar las crisis los políticos suelen apelar a los llamados cambios en los hábitos del consumidor, al parecer estos van a modificarse nuevamente en las próximas semanas cuando la desición de los productores lácteos de buscar más rentabilidad se haga realidad. Para hacer un kilo de queso se necesitan 10 litros de leche, en cambio para producir un kilo de manteca, 25 litros de leche. La ecuación es muy fácil, el queso se puede vender más caro, en cambio la manteca, es un producto muy popular que no puede aumentarse tanto. 

La desición al parecer está tomada. En las próximas semanas habría una fuerte escasez de manteca en comercios de todo el país. La manteca representa un producto de gran valor nutricional, especialmente porque en casas de bajos recursos es una fuente de calcio muy accesible y fácil de hallar. 

El gobierno nacional, según declaraciones del Ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile, no intervendrá el mercado ni promoverá el abastecimiento básico del producto. “Es una desición empresarial. Durante doce años no se hizo infraestructura para bajar los costos de la logística. Lo que no podemos hacer es que cierren los números de los tamberos con plata que no tenemos” En este escenario, el funcionario nacional reconoció que “va a faltar manteca” en los próximos días.

El Vicepresidente de la Confederación Rural Argentina (CRA), Jorge Chemes, explicó mejor la situación que padece uno de los sectores más importantes en cuanto a la producción que tiene el interior del país, el lechero. “Acá hay una decisión de los industriales de derivar a productos de mayor valor la materia prima. Al no haber abastecimiento normal de leche, a los fabricantes les conviene hacer queso, que es más caro, que hacer manteca, que es más barata” Para Chemes, la solución sería que el gobierno nacional acepte el problema y no se haga a un lado. “A veces le tenemos miedo a la palabra intervención, pero el Gobierno debería reunir a toda la cadena láctea y ver cómo se encara esta situación, que no es un problema nuevo. Lamentablemente parecería que no se quiere tomar cartas en el asunto”

La lechería es un estilo de vida, los tamberos han levantado con su trabajo los pequeños pueblos del interior. La leche se traslada por los caminos reales, muchas veces, especialmente en los últimos tiempos, el tambero ha tenido que ver cómo su trabajo desaparecía por la llegada del agua, que inundaba los tambos y anegaba los caminos por donde debía transportar su producción. Rápidos de reflejos, los grandes industriales lácteos, las marcas que dominan las góndolas aprovechan la desventaja del pequeño productor y les compran a precio vil el litro de leche. La crisis láctea es una realidad que tiene culpables demasiado poderosos. 

Para el Ministro de Agroindustria, “la falta de manteca es una cuestión de decisión sobre lo que se produce, ya que se produce menos manteca por la demanda y se produce más queso por la participación que la leche tiene en ese producto. La desición de los empresarios fue hacer queso porque les deja mayor rentabilidad, y yo no puedo meterme ahí”.

Así como tampoco se intervino en la industria de la madera, dejando que entre madera de Brasil a menor precio, provocando cierres de fábricas y despidos en Misiones, aquí lo que resta es esperar que no se trate todo de una estrategia mayor, para abrir las puertas a la importanción de productos que históricamente producimos, como la manteca.