Por Sonia Renison. Redactora especial a cargo de Viajes y Turismo 

Fotos Juan Carlos Casas y gentileza Secretaria de Turismo La Pampa (Luis Ottavianoni/Miguel Hoyuelos/Pablo García/Yáñez)

 

El bosque de caldenes y el sol naranja que llega desde el horizonte ancho son parte del espectáculo natural que forma el paisaje pampeano. Habrá algún caído del catre que se pregunte acerca del ombú, por aquello de que “la pampa tiene el ombú”, porque acá la estrella es el caldén, una especie endémica y única en el mundo. En este parque y reserva Pedro Luro, una estancia de 7500 hectáreas adonde Luro -casado con la hija de Julio Argentino Roca- trajo la primera manada de ciervos europeos y jabalíes con un sólo fin: para que un amigo suyo llegado desde Europa pudiera cazar. Construyó entonces un palacio y fundó el primer coto de caza de la Argentina.

Son cientos, millares de ciervos. Y el paisaje ayuda porque tiene dos formas bien definidas: el pastizal (que parece la imagen de la sabana africana) y detrás, un telón verde oscuro, que forman los caldenes. Allí detrás de estos árboles se refugian los machos todo el año; en los pastizales permanecen las hembras. “Son hasta dos hectáreas las que el macho defiende y hasta 20 hembras las que integran su harem”, dice Oscar Folmer el director de Parque Luro. La brama es el momento en que por cuestiones de clima, humedad, final del verano y crecimiento de la cornamenta en los machos y ovulación en las hembras se produce el “cortejo”.

Las hembras quedarán preñadas y los machos destruidos “porque en los 45 días que aproximadamente dura la brama, los machos están muy ocupados —dice Oscar-. Deben defender a sus hembras de otros machos, su territorio, marcan la zona. A veces lo hacen con violencia sobre la corteza de los árboles; se ven caldenes pelados pues refriegan los cuernos. Y otras tantas se enfrentan, cornamenta contra cornamenta. ¿Y para qué sirven los cuernos? Es una demostración de fortaleza, hombría, “Soy muy macho”, parece que dijera el ciervo cuando aparece en medio de los caldenes y se asoma para ver quien está por ahí. Mira, corre, se adelanta. Hace frente sin perder la elegancia.

Dicen que entre los miles de ciervos, han visto uno con una cornamenta de 17 puntas. “Es uno de los tejidos vivos de mayor crecimiento en el mundo”; dice el experto del Parque; Oscar Folmer. Es que el proceso de la cornamenta dura todo el año, empieza en primavera y crece hasta lo máximo que llega a fin de verano cuando le servirá para atraer a las hembras y defender su lugar. Luego, en dos meses, empieza el volteo: se queda sin cornamenta, que se desprende entera. “Algunos sostienen que si se mantiene la vista cerca del asta es posible verlo crecer en ese instante”, acota Folmer. Pero quién es capaz de estar tan cerca de unos de ellos.

El momento de más esplendor de la vida del ciervo es cuando alcanza los siete ú ocho años. Una vez que tenemos toda la información de esta especie podemos sentirnos listos: el grupo se dirige en silencio por un sendero apenas marcado en la espesura de los pastizales hasta un refugio que permite observar a toda una manada que permanece haciendo de la suyas a la distancia. Cae la tarde. Y ya, eso solo, es un espectáculo. Es el momento en el que el mundo animal se agita. Y cómo. Los bramidos duran unos cinco sonidos. Uno escucha y tiembla cuando los escucha cerca. Al fin y al cabo es un animal enorme esa especie de vaca marrón llena de cuernos. Encima alzada.

En los 45 días desde que usted está leyendo esta nota, todas las hembras de su harem ovularán en cuatro oportunidades y el macho debe estar atento porque este proceso dura ¡cuatro segundos!. Si, claro, desesperante si se piensa en veinte hembras al mismo tiempo. Enloquecedor. El ciervo, después, queda exhausto. Durante este período, casi no bebe ni come, pierde el 30 por ciento de su masa física y casi toda su energía, porque sabe que es el protagonista del espectáculo. Un espectáculo natural llamado brama.

MAS INFO:
www.turismolapampa.gov.ar
En Buenos Aires:
Casa de La Pampa
Suipacha 346

011-4326-0511

 

EL DATO
El Parque Luro tiene cabañas, en medio del parque y de los caldenes. La brama dura toda la noche. Es una ópera bajo las estrellas. Puede llegar a tener un ciervo en su ventana. Guarda con los cuernos.