Por Leandro Vesco / Fotos Télam

Los procesos históricos tienen un tiempo propio y su alimento muchas veces es la justicia. Nuestro suelo ha sufrido atropellos y batallas. Las tranqueras se han creado a fuerza de sangre en tiempos en donde no había mucho lugar para el diálogo. El mapa que hoy conocemos de nuestro país se hizo desplazando a quienes vivían en esas tierras desde tiempos remotos. Los pueblos originarios continúan luchando y las heridas aún permanecen abiertas en un país al que le cuesta cerrar los capítulos. Y este 12 de octubre dieron una muestra de eso.

La calle Julio Argentino Roca de la ciudad de Viedma, capital de la provincia de Río Negro, fue renombrada de manera simbólica como “Lonko Chanel”, histórico referente mapuche, en el marco de la conmemoración del “Último Día de Libertad de los Pueblos Originarios”.

Este acto con fuerte simbolismo tuvo lugar en la intersección de Saavedra y Roca de la capital rionegrina y fue organizado por integrantes del Consejo Asesor Indígena (CAI), este organismo fue creado a mediados de los ’80 en Río Negro tras una nevada que mermó la hacienda de los pequeños productores mapuches de la región. A partir de ese momento emprendieron una lucha por una ley indígena provincial que contemplara sus derechos territoriales.

Uno de sus referentes, Hugo Aranea, explicó que “cambiarle el nombre de esta calle significa mucho, especialmente para los pueblos originarios de la Patagonia, Lonko Chanel es en homenaje al referente histórico de los mapuches del Valle Inferior, que mantuvo vínculos con los españoles que se instalaron en los fuertes de esta parte de la Patagonia”, reveló.

La referencia es buena, ya que establece un marco histórico necesario para darnos cuenta de la antigüedad de esta lucha, mucho antes de que el Estado Nacional emprendiera las distintas conquistas del desierto que terminaron con el desalojo total de los pueblos originarios de sus tierras a fines del siglo XIX bajo el mando de Julio Argentino Roca.

Aranea dijo que no se quedan en lo simbólico. “Se está avanzando en el proyecto de ordenanza presentado al Concejo Deliberante y está prácticamente en la etapa final de cambiarle el nombre a la calle”.

Tras cambiarle el nombre al cartel de la calle, los representantes de las comunidades originarias efectuaron una rogativa en lengua mapuche al compás de las tutrukas (cuernos de vaca usados como trompetas). Finalmente, Margarita María Torres, de la comunidad mapuche de la región sur, calificada como “pillancushe” (mujer sabia) tomó la palabra: “Estoy muy contenta de poder estar aquí en este día tan especial para nosotros como indígenas, para valorar y reconocer nuestra tierra que nos fue injustamente quitada”.