Lo primera buena noticia es que después de 10 días de lluvias continuas, dejó de llover y salió el sol en Misiones. La segunda es que el río Uruguay empieza a retirase, lento, pero está en bajante. Lo malo es que a su paso dejó 10 localidades inundadas, rutas y puentes cortados, con una zona crítica entre la ruta costera 2 y la ruta provincial 103, desde San Javier hasta Moconá.

Ante esta situación, el gobernador Maurice Closs firmará el decreto por el cual declarará la provincia en emergencia económica y social para iniciar el camino de la reconstrucción que demandará una inversión superior a los 500 millones de pesos. En tanto, en Formosa, las localidades afectadas por la crecida del río Paraguay son Formosa capital, Clorinda, Puerto Pilcomayo y las zonas de islas.

La Presidenta de la Nación, Cristina Fernámdez de Kirchner, confirmó que el martes 1 de julio recorrerá las zonas inundadas. “En Misiones, hay registrados -desde el domingo- 1.290 familias evacuadas, 115 familias autoevacuadas; en Clorinda se registran 658 familias evacuadas; en Formosa capital 493 evacuadas y 115 autoevacuadas, mientras que en diversas islas y otras localidades del interior hay 139 familias afectadas”, indicó Capitanich.

Comentó que en Formosa “las zonas más afectadas se dan principalmente en la costa del Paraguay, desde el río Pilcomayo hasta la desembocadura del Bermejo, y se espera que el río Paraguay se estabilice en una altura de 7,45 metros alrededor del 5 de julio venidero”.

El funcionario informó que el Ejecutivo Nacional está brindando asistencia a los damnificados, inicialmente con la provisión de alimentos, enseres diversos, frazadas, colchones y otros elementos de primera necesidad. Además, se prevé que cuando las aguas bajen se pondrá en marcha “la reconstrucción de viviendas o hacer nuevas viviendas en su caso, a través del Programa Federal de Viviendas, y tenemos un compromiso rápido y directo para un proceso de reparación de daños”, señaló el funcionario.

En Corrientes, una de las localidades más afectadas es Santo Tomé, donde el río Uruguay alcanzó hoy los 15,82 metros, muy superior al punto de alerta pautado en 11,50 y el de evacuación situado en 12,50. Con una tendencia a subir, la situación obligó a las autoridades a evacuar a 611 personas, informó ese municipio que asiste a las familias reubicadas en dos escuelas y un centro comunal. Además, el tránsito vehícular en la ruta nacional 14 quedará restringido desde las 15 debido al desborde del río.

En Chaco, más de 850 familias continúan evacuadas por la crecida de los ríos Paraná y Paraguay, que en el Puerto de Barranqueras alcanzó una suba del caudal de 26 centímetros en los últimos dos días, informó la Administración Provincial del Agua. La crecida del Paraná afecta a los municipios de Colonia Benítez, Barranqueras, Puerto Vilelas y Basail, mientras que la subida de las aguas del Paraguay impacta en las comunas de Puerto Bermejo, General Vedia, Las Palmas e Isla del Cerrito.

Ambos ríos, el Paraná y el Uruguay, que forman parte de la Cuenca del Plata, también alarman a Entre Ríos, donde crece el río Paraná, mientras que el Uruguay baja en la costa norte pero crece en el sur.

La situación en el río Paraguay también afecta al país homónimo con un caudal que en esa zona subió otros cinco centímetros y su nivel se colocó en 7,15 metros en el puerto de Asunción, lo que empujó las aguas al interior de la ciudad. Unas 75.800 personas han abandonado sus hogares en la capital por el desborde del río, según el Municipio de Asunción.

A nivel nacional, en Paraguay hay 300.000 desplazados por la crecida del Paraguay y, en menor medida, el Paraná, incluidos unos 180.000 menores de edad, de acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). En tanto, en el sur de Brasil las inundaciones y el desborde de varios ríos obligaron a cerca de 50.000 personas a dejar sus hogares, según estimaciones oficiales.