Uno de los problemas ambientales que afectan a la provincia de Buenos Aires son los basurales a cielo abierto, la mayoría con 15 a 20 años de antigüedad, en los que muchos municipios disponen sus residuos sin ningún tipo de tratamiento. Hay entre 80 y 90 en el territorio.

El organismo ambiental bonaerense (OPDS) estuvo presente en los municipios de Balcarce y Azul, con motivo de la clausura de los basurales a cielo abierto y el inicio de las obras de las celdas para disposición final. Del encuentro participaron, el titular del OPDS, Ricardo Pagola, el director provincial de residuos, Walter Vega, y los intendentes de dichos distritos, Esteban Reino (Balcarce) y Hernán Bertellys (Azul).

Desde diciembre de 2015, la Nación y la Provincia reconocieron el problema y empezaron a trabajar con los municipios en la elaboración de planes de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, asesorándolos desde el organismo ambiental provincial (OPDS).

El cierre y saneamiento es un proceso complejo desde lo técnico porque reduce la contaminación del suelo y de la napa subterránea. Es lo que permite convertir al predio en el que antes hubo un basural en un espacio verde recuperado, en los casos de Junín y San Vicente.

En otros casos, como en Azul, el mismo predio servirá para disponer los residuos de manera adecuada y con el tratamiento que requieren.

Los primeros basurales que se cierran

Junín: 90 mil habitantes, 20 años de antigüedad, 25 hectáreas. Se dispondrán los residuos en una celda transitoria.

Azul: 55 mil habitantes, 15 años de antigüedad, celda transitoria.

San Vicente: 80 mil habitantes, 16 años, 8 hectáreas, dispone en Ceamse.

Balcarce: 44 mil habitantes, 16 años, 10 hectáreas, celda transitoria.

También Mercedes cierra su basural y ya dispone en Ceamse. Igual General Las Heras y próximamente Cañuelas.