La iniciativa consiste en declarar área marina protegida la superficie de 148 mil kilómetros cuadrados donde yacen los restos del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes hallados en noviembre de 2018, un año después de perder contacto con la tierra.

El proyecto de ley impulsa la creación de un “Área Marina Protegida Bentónica” en la porción de “plataforma continental bajo jurisdicción argentina” que corresponde al Agujero Azul. Al ser de carácter “bentónica” involucra sólo el lecho marino, excluyendo la columna de agua superior.

Con la participación del secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, Daniel Filmus, y funcionarios nacionales involucrados en la temática, el proyecto de ley presentado en noviembre del año pasado por la diputada de Consenso Federal, Graciela Camaño, avanzó hacia su tratamiento en el recinto de la Cámara Baja.

El Agujero Azul es una región de alta productividad primaria cuya dinámica es temporal y espacialmente predecible. La zona es área de alimentación de varias especies de gran importancia económica (tales como la merluza, la anchoíta, la vieira patagónica y el calamar) y de muchas especies de aves y mamíferos. Debido a la abundancia de recursos biológicos, el sector lindero a la Zona Económica Exclusiva registra una intensa actividad pesquera extranjera que se centra en la captura del calamar. El impacto de la pesca sobre la biodiversidad y las cadenas tróficas es en gran medida desconocido, por lo que urge obtener información fidedigna para promover el manejo sustentable de los caladeros y establecer acciones de protección de las especies afectadas.

El plenario fue presidido por los diputados Eduardo Valdés (Frente de Todos) y Facundo Suarez Lastra (UCR), presidente y vice de la comisión de Relaciones Exteriores, respectivamente; Juan Aicega (PRO) y Ayelén Spósito (Frente de Todos), de la comisión de Intereses Marítimos y Fluviales; y Carlos Fernández (UCR) y Germán Martínez (Frente de Todos), como autoridades de la comisión de Defensa.

Camaño describió su proyecto y pidió su aprobación, planteando que el reconocimiento a una nueva área marina también exige medidas de conservación” y que con esta ley se cierra “un círculo virtuoso para la Argentina y la salud del planeta“. Y agregó: “Vemos beneficios ambientales como la mitigación de los efectos del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y la protección de los ecosistemas marinos”.

A su turno, Daniel Filmus destacó que “las grandes potencias hoy miran el Atlántico Sur y nosotros tenemos que tener una presencia más fuerte. Hemos visto pesca ilegal intentando llevarse recursos que son nuestros. Buscamos defender lo nuestro y preservar los recursos para las futuras generaciones“.

En representación de la Administración de Parques Nacionales, la directora nacional de Áreas Marinas Protegidas, Mercedes Santos, resaltó la importancia de este proyecto consensuado por las distintas fuerzas políticas, “que se enfoca en la conservación de la biodiversidad marina y la protección de los recursos, mediante la efectiva implementación del monitoreo y fiscalización de las actividades productivas en la zona”.

También participó del encuentro Carolina Vera, titular de la Iniciativa Pampa Azul, proyecto que agrupa a siete ministerios nacionales para promover la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación que permitan preservar y gestionar efectivamente los bienes marinos, contribuyendo así a fortalecer la soberanía nacional sobre el mar.