Hay personas que necesitan del vértigo, la velocidad y la adrenalina. Se trata de personas aventureras. La necesidad es tan fuerte, que no importa que el frío parezca partir el cuerpo en pedazos: lo importante es el movimiento. Una de estas personas se presenta así: “Mi nombre es Pablo Brandeman, vivo en Ushuaia y me dedico a la práctica, difusión, organización de competencias y entrenamientos para deportes como el snowboard y el snowkite, entre otros. Además viajamos a la Península Antártica para practicarlos en ese lugar mágico y espectacular”. Brandeman será el guía ideal para conocer todo sobre estos locos por la aventura en pleno contacto con la naturaleza, en la región más austral del mundo, adonde llega gente de todo el planeta para experimentarlas en carne propia.

Deslizamiento extremo. Brandeman comenta que practican snowboard y esquí, tanto en estilo libre como fuera de pista. En estilo libre lo practican en especial en “Zona de entrenamiento”, un lugar diseñado especialmente, ubicado a unos 11 km de la ciudad de Ushuaia. También en el Snow Park del cerro Krund, la pista del Glaciar Martial. Lo genial es que cuando hay nieve suficiente pueden practicar ¡en los parques y calles de la ciudad! Como en Ushuaia tienen el invierno más largo del Hemisferio Sur, pueden practicarlo desde mayo hasta octubre. Entonces es lógico que muchísimos jóvenes locales se destaquen tirando todo tipo de pruebas. Otros deportistas del país y del extranjero los admiran extasiados. ¡Son los locales y los locales mandan! En el último tiempo, llegan muchos españoles, aunque cada vez son más y más los brasileños que se animan a dejar el clima tropical para conocer este paraíso blanco. Por supuesto que llegan bien abrigaditos. 
Las condiciones son variadas y cambiantes. Puede haber sol con unos 10 grados en septiembre, o puede estar nevando con temperaturas bajo cero. De todas formas, el estilo libre es una disciplina que no depende de las condiciones para practicarse por los cortos trayectos que uno recorre al subirse a un cajón o baranda. En cambio, saltar puede ser más complicado cuando nieva por la baja visibilidad.

El semillero. Hasta hace poco tiempo, al estilo libre lo practicaban sólo niños y adolescentes. Hoy, los adultos también se animan a practicarlo en los snow parks de todo el país. Es evidente que las condiciones favorables de Ushuaia alentaron la explosión de un semillero inagotable. Tobías Zamora y Axel Brandeman se conocieron durante la temporada invernal del 2009. Tenían 16 y 12 años. Ambos residen en Ushuaia y practican skate desde bien chicos y snowboard desde los 6 años. Aquel año, Tobías ganó varias competencias, gracias a su esfuerzo, dedicación y actitud positiva. Axel empezó a tener contacto con el mundo de las competencias con sólo 10 años de edad. Durante 2010 entrenaron juntos en las camas elásticas, los cajones y barandas. Para la temporada 2011 se preparan con todo… sacan trucos nuevos, volando más alto y más lejos. 
“El fuera de pista en las montañas lo practicamos en los alrededores de Ushuaia. Caminamos la montaña, elegimos la mejor línea para bajar y disfrutamos de la nieve en polvo, los desniveles y las canaletas. Buscamos deslizarnos y saltar por lugares que nadie más recorre. A veces, durante mis viajes a la Península Antártica lo practicamos con Makz, un compañero ideal por su experiencia. Es alucinante”, comenta Brandeman.
Las condiciones ideales para el fuera de pista se dan los días posteriores a grandes nevadas. Eso sí, hay que tener muy en cuenta lo peligrosas que pueden ser las avalanchas. “Cuando hacemos expediciones a la Antártida tenemos un barco como base. La comida es excelente y el alojamiento ideal. Desembarcamos en Zodiacs (botes de goma) y las bajadas son de medio día. Allí tenemos encuentros con pingüinos, focas y las ¡increíbles ballenas! Se ven Jorobadas, Minke y Orcas. Tuve la oportunidad de practicar wakeboard rodeado de glaciares y témpanos de hielo que tenía que esquivar con mi tabla para no caer en las gélidas aguas. Esto es demasiado arriesgado y no lo recomiendo a turistas”. 

Barriletes cósmicos. El snow kite tiene la ventaja de no necesitar un medio de elevación: el viento infla el barrilete y sirve de tracción, facilitando los saltos. Es un deporte divertido para el que lo practica, y también entretenido y vistoso para cualquier espectador. En Ushuaia se practica en el Snow Kite Point del Solar del bosque. En el refugio se puede comer y tomar una cerveza artesanal fueguina. También en el Valle de Tierra Mayor, donde la nieve es un poco más dura pero el espacio es más amplio. El deporte es sinónimo de libertad y diversión. “No hay clima que una buena campera no aguante. Además, cuando estás en plena acción, el frío no se siente, uno termina agitado y con una sonrisa cual niño”, finaliza Brandeman. ¡Allá vamos!