1- El Kakapo:

Se trata de un loro nocturno que evolucionó y perdió la capacidad de volar, originario de Nueva Zelanda. Al no elevarse se generó que otros nuevos depredadores los atrapen y entren en peligro de extinción. Los esfuerzos por salvar las crías en cautiverio han logrado que hoy existan cerca de un total de 125 kakapos en tres islas de Nueva Zelanda, pero el número sigue siendo muy bajo.

 

2- Kagu:

Al Kagu lo llaman el “fantasma del bosque” y vive en la colonia francesa Nueva Caledonia. Su color blanco con tonos grisáceos la hacen un ave muy exótica, pero en los últimos 20 años su número ha disminuido considerablemente por los ataques de distintos predadores.

3-El ave de Filipinas:Image result for The Philippine eagleImage result for The Philippine eagle

Es una de las aves predadoras más poderosas y grandes de su zona (llega a más de un metro de longitud). Se la conoce como el ave “Come-Monos” por su capacidad de cazar. Oriunda de Filipinas, hay muy pocas actualmente y su número decrece año a año. Dicen que está en extinción desde los 80. Desde entonces que adquirió el nombre de su hábitat, el país del sudeste asiático. Cazadores que maten un ave filipina pueden llegar a estar 12 años en prisión.

 4-Ave de Isla de Navidad:Image result for Fregata andrewsiGreat Frigatebird with nesting baby chick, Christmas Island, Kiribati

El Ave de la Isla de Navidad es un ave costero oriundo de la isla australiana. Es muy extraña y difícil de encontrar. Su raza está afectada por una hormiga amarilla, que ataca a las crías, mientras que también se ve amenazada por la contaminación y el fosfato. Los machos tienen ese cuello rojo extravagante.

5-Egotelo de Nueva Caledonia:Egotelo

Como se puede ver, no hay foto sino dibujo: se trata de uno de los pájaros menos encontrados de la naturaleza. Aunque no se cree totalmente extinto (se cree que existan cerca de 50 en la actualidad), no ha sido visto por ningún lado desde 1998. Se realizaron excursiones por Nueva Caledonia para poder avistarlo, pero sin éxito. Los científicos siguen viendo la manera de poder ayudar a su protección.