Tras años de observación, el equipo del INTA determinó que la avispa Goniozus legneri puede ser usada para el control biológico de las principales plagas del norte de la Patagonia, ya que ataca a los principales insectos que afectan la calidad y sanidad de la fruticultura de la región.

Liliana Cichón, especialista en control biológico de plagas en fruticultura del INTA, destacó que esta nueva práctica es una herramienta sustentable en lo económico, ambiental y social dentro de una estrategia de manejo integrado de bajo impacto ambiental (MIBIA). “La liberación de estas avispas permite reducir sustancialmente el número de aplicaciones de insecticidas, emplear sólo aquellos de baja toxicidad (banda verde) y obtener la misma eficacia que en las estrategias de control convencional”, señaló Cichón quien agregó: “En esto se basa su potencial”.

La innovación radica en la especie, el cultivo y el método de liberación. “La avispa tiene la capacidad de parasitar a las larvas de lepidóteros, es decir, a polillas o mariposas”, expresó Cichón, quien describió: “Para esto, se sujetan a los árboles pequeñas bolsas de papel que contienen pupas en un estado avanzado de desarrollo, de las cuales emergen los adultos que parasitarán a las larvas de las plagas presentes”. De acuerdo con la especialista, “se están evaluando con mayor precisión los momentos más adecuados para realizar liberaciones más eficaces para el control de carpocapsa (plaga clave de los frutales de pepita), grafolita, polilla del algarrobo, enruladores de hoja y otras isocas”. “La principal ventaja de Goniozus legneri es su carácter autóctono, ya que está presente en el Norte de la Patagonia, en diversos cultivos como perales, manzanos y nogales y es inofensiva para el ser humano”, indicó Cichón, quien agregó: “Además, puede hallarse en las zonas nogaleras de La Rioja y Catamarca y en Chile y Uruguay”. 

Se sujetan a los árboles pequeñas bolsas de papel que contienen pupas en un estado avanzado de desarrollo; de allí, salen los adultos que parasitarán a las larvas de las plagas presentes.

Estos estudios se suman a los realizados por el Área de Sanidad del INTA Alto Valle, sobre la susceptibilidad de la avispa a los insecticidas usados en la región y su compatibilidad con otras herramientas de control empleadas en los programas de manejo sanitario.