Aunque diversas organizaciones consiguieron frenar con el maltrato a los galgos, obteniendo por ejemplo la prohibición de las carreras, estos perros continúan sufriendo el maltrato de los “galgueros”, quienes los utilizan para cazar liebres, jabalíes o ñandúes, también para la reproducción, y las carreras continúan de forma clandestina.

Esta vez el lamentable hecho tuvo lugar en la calle Peñaloza al 300 de esa ciudad ubicada al suroeste de la provincia de Buenos Aires, cuando el personal de las comisarías Séptima y Primera se disponían a llevar adelante un allanamiento, pero se encontraron con esta escena inesperada.

En la puerta de la vivienda se encontraba estacionado un Volkswagen Gacel rojo, en el que a la vista había un galgo, pero se escuchaban muchos más ladridos. Al acercarse, el personal policial vio un avestruz ocupando uno de los asientos y, al abrir el baúl, se encontraron con otros seis perros. También se hallaron mochilas con cortes de un animal silvestre, similar a un avestruz, y un armadillo o mulita. 

Según informaron medios locales, la hipótesis que se maneja es que el dueño de casa, junto con el amigo propietario del auto y dos menores habían llegado justo de cazar.

Luis Alberto Morón, de 27 años, quedó detenido por infracción a la Ley de Protección a la Fauna Silvestre, mientras que su vehículo fue secuestrado y los dos menores que estaban con él quedaron a disposición del Fuero Penal Juvenil.