A comienzos del siglo XIX el venado de las pampas podía contabilizarse por millones en nuestro país y hoy se calcula que la población alcanza apenas los 2.000 ejemplares, dispersos en pequeñas poblaciones en la Bahía Samborombón en Buenos Aires, en el centro-sur de San Luis, en los campos del Aguapey, en los Esteros del Iberá en Corrientes, en el norte de la provincia de Santa Fe y en los Bajos Submeridionales.

La pérdida y degradación de los pastizales pampeanos debido a las prácticas agrícolas y ganaderas, el ingreso de enfermedades con el ganado vacuno, junto con la caza por su cuero y carne, fueron los principales factores que causaron la gran reducción del venado en los últimos 200 años y lo llevaron a su situación actual, de especie “en peligro de extinción”.

La ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante en General Lavalle dispuso la aplicación de ese descuento a los propietarios que desarrollen un plan de manejo capaz de compatibilizar la producción ganadera con la conservación del venado. La desgravación será del 30% del valor de los impuestos -sobre la superficie manejada a favor de los venados- que se incrementará año a año hasta alcanzar el 70%.

Hoy quedan apenas 150 venados de las pampas en la Bahía Samborombón. Estamos ante la urgencia de actuar ya para salvar a los últimos venados bonaerenses“, indicó el municipio en un comunicado.

Si tenemos en cuenta que la población del venado de las pampas presente en la Bahía Samborombón ha sufrido una disminución del 4% anual durante los últimos 28 años, se entiende la necesidad urgente de tomar medidas que reviertan esta tendencia si se quiere evitar la extinción de una especie verdaderamente emblemática de la provincia de Buenos Aires“, concluyó el comunicado.