San Carlos de Bariloche cumplió 115 años y lo festejó con el tradicional desfile por la calle Onelli y con un gran guiso montañés de 25.000 porciones en el Velódromo Municipal.

Desafiando al frío, con una temperatura que a media mañana era de 2 grados, más de cien instituciones con grandes y chicos participaron del desfile, entre escuelas, clubes, organizaciones comunitarias, bomberos y fuerzas de seguridad.

Entre ellos hubo representantes del pueblo mapuche con instrumentos originarios y un estandarte contra la modificación de la Ley de Tierras rionegrina, consigna con la que entregaron a las autoridades un documento elaborado en una reciente marcha de cinco días por la provincia para argumentar su oposición al proyecto.

El desfile comenzó a las 11 con las palabras del intendente de la ciudad, Gustavo Gennuso, quien repasó las obras públicas más importantes en marcha, en tanto el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, rindió homenaje al instructor de esquí Roberto Negro Asenjo y al artista plástico y músico Carlos Chingolo Casalla, dos entrañables vecinos fallecidos en el último año.

Al término del desfile público y autoridades concurrieron al Velódromo Municipal, donde se repartió el guiso montañés gigante, artistas locales brindaron un concierto y los chicos participaron de juegos organizados para acompañar los festejos.

En la Escuela 273 se realizó el tradicional homenaje a antiguos pobladores, con un emotivo reconocimiento a diez vecinos con más de 50 años en la ciudad, entre los que estuvo la ex intendenta María Severino de Costa, y en ese mismo sitio se entregó el premio Carlos Bustos al mejor proyecto comunitario seleccionado entre trece presentados.

La celebración finalizó a las 19 en el Centro Cívico con una presentación de la Orquesta Juvenil Cofradía, que interpretó obras de Mozart, Donizzetti, Piazzolla y otros clásicos.