Una empresa de Bariloche productora de aceite de rosa mosqueta extra virgen descubrió que el material que sobraba de la prensa de semillas tenía múltiples propiedades y lograron obtener un producto único en el mundo: harina de rosa mosqueta.

Se trata de la firma Ámbar, que nació hace 13 años en la ciudad rionegrina y desarrollan productos para el cuidado del cuerpo y la salud.

La semilla pasa por la prensa y se extrae el aceite. Con lo que quedaba se hacían briquetas para calefacción. Nos preguntamos qué otra cosa podíamos hacer con eso”, contó Miriam Arenas a El Cordillerano. Decidieron enviar el material a analizar y los resultados determinaron que la harina de rosa mosqueta era apta para el consumo humano y contenía Omega 3, 6 y 9.

Así, empezaron a trabajar junto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para detectar los beneficios “con resultados increíbles” y más tarde llegó el trabajo con la Escuela de Hotelería y Gastronomía, en donde confirmaron la utilidad del producto y la inexistencia de antecedentes de harina de rosa mosqueta en el mundo.

Hoy están envueltos en los vericuetos burocráticos propios de la generación de un producto nuevo para poder iniciar la comercialización de la harina.