La costa bonaerense adolece y está contaminada. La Fundación Mundo Marino, luego de relevarla en el 2017, difundió un estudio donde se llega a la conclusión de que la basura en el mar y la falta de alimentos son los principales problemas que afectan a la fauna marina provincial. Durante el año pasado aumentó la cantidad de ejemplares desnutridos en las costas.

El mar nos brinda mensajes cuando encontramos animales en esas condiciones. Durante el último año hallamos un lobo marino de dos pelos que había vomitado una bolsa de plástico: en mis 20 años de experiencia nunca había visto algo así”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo de la Fundación, quien el último año debió asistir a 125 animales que ingresan al Centro de Rescate y Rehabilitación de Mundo Marino.

Hallar plástico en el estómago de especies “no era usual”, pero el último año lo hallaron en el estómago de un delfín franciscana y un lobo marino. También encontraron muerta una ballena con una soga en su boca. En el informe se señala que durante el 2017 de un total de 1.2 millones de metros cuadrados relevados se encontraron 40.000 desechos no orgánicos, 82% de ellos, residuos plásticos.

“El efecto de ese tipo de residuos es cada vez más visible. De los lobos marinos de dos pelos sudamericanos que se reinsertaron al mar durante la última semana de diciembre, uno de ellos había sido encontrado en las costas de San Clemente con un suncho plástico en el cuello, que le causó una grave herida. Se suma a otros seis de las mismas características que se registraron durante 2017. La falta de alimento es otro de los problemas que cada vez impacta con mayor fuerza sobre la fauna marina de la región“, explicó el especialista.

“Sus causas van desde el cambio climático, que altera la temperatura de las aguas y modifica las rutas habituales de alimento, hasta la pesca ilegal. Uno de sus grandes indicadores es el aumento de lobos marinos flacos y desnutridos, ya que muchos ejemplares juveniles inexpertos, al no encontrar oferta de peces, nadan más lejos y salen agotados a nuestras costas”, finalizó el biólogo de la Fundación.