El próximo jueves se celebra el día de los muertos, la tradición convocaba a las familias a visitar los cementerios para visitar a los seres queridos. Con el fin de recuperar la costumbre pero además revalorizar su historia, en Benito Juárez (Buenos Aires) hicieron un “safarí urbano” en el cementerio local, recorriendo tumbas masónicas, de inmigrantes y de los llamados “angelitos olvidados”

La idea es ver el cementerio desde la historia y el patrimonio, charlaremos sobre los cambios en la relación de la sociedad con la muerte a través de los elementos funerarios, la simbología (en especial la masónica y la cristiana), las marcas de la inmigración en el cementerio y algunas tumbas particulares“, detalló María Silvina Irouléguy, gestora cultural del grupo SOPA (Socialización del Patrimonio) Los “Safaris Urabanos” son circuitos turísticos que se desarrollan en diferentes rincones de esta ciudad del interior bonaerense, siempre son gratuitos.

El próximo 31 de octubre Benito Juárez cumple 150 años. Esto motivó a SOPA junto con alumnos de una escuela, un centro folklórico y las oficina de patrimonio y cultura municipales a pensar al cementerio como una plataforma para contar la historia de la ciudad y el Distrito.

“Recorreremos la tumba del soldado muerto en los sucesos de la Patagonia Rebelde, un benefactor inolvidable como Cayetano Zibecchi, una familia que influyó grandemente en la construcción de Juarez -los Guglielmetti-, la tumba del resero, las tumbas monumentos, la del primer industrial y la de los angelitos olvidados, que es un tumba donde descansan los restos de niños fallecidos que no han sido reclamados”

La idea de este safarí urbano al cementerio, el tercero que hacen, es unir el aniversario del pueblo con el día de los muertos. “Se busca revalorizar el acervo juarense con el fin de posicionar al partido como sitio de importancia turística y patrimonial y crear lazos de sociabilidad intergeneracionales en el marco de salidas amenas”, concluyó Irouléguy.