Tras denunciarse a través de las redes sociales, el viceministro de Medioambiente, Magín Herrera, confirmó el hallazgo de 35 cóndores muertos en la comunidad rural de Laderas Norte, perteneciente al departamento de Tarija, sur de Bolivia.

Se trata del mayor caso de biocidio conocido en Bolivia y consumado contra una especie en peligro de extinción. En Argentina, el cóndor andino (Vultur gryphus) es Monumento Natural Nacional, asimismo en 2018 tuvo lugar un hecho similar: el uso de cebos tóxicos produjo la muerte de 34 cóndores en Malargüe, Mendoza.

“Es un agravio irremediable a nuestra naturaleza y a nuestras especies. El ministro de Medioambiente instruyó el desplazamiento de una comisión mixta de peritos para realizar las investigaciones correspondientes”, señaló un boletín entregado por el Ministerio de Medioambiente y Agua, citado por la agencia de noticias AFP.

Esta pérdida es gravísima, porque estamos hablando de cóndores que podrían representar el 0,5% de la población mundial” de la especie, declaró Diego Méndez, biólogo vinculado a un Programa de Investigación de Aves Rapaces, al portal del diario Página Siete, amplió AFP.

Se presume que las aves fueron envenenadas, luego de que en las cercanías también fueran hallados un chivo y tres perros muertos. “Hay probabilidad de envenenamiento dirigido a ellos u otros animales, pero como los cóndores son carroñeros, entonces igual caen“, agregó Méndez.