“Desde CEPREB esperamos que el conflicto se solucione de la manera más rápida y eficiente posible, permitiendo mantener los volúmenes de exportación a Europa, mercado que desde 2007 es el principal destino de la producción de biodiésel argentina”. Eso dijo Francisco Jáuregui, director de la Cámara de Empresas PyME Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), la entidad que salió a solidarizarse con los grandes jugadores del negocio del biocombustible ante las nuevas medidas proteccionistas que busca aprobar la Comunidad Europea.

Al mismo tiempo, rechazó las acusaciones de “dumping” en contra de la industria local. La entidad que nuclea a 20 pequeñas y medianas empresas del sector que abastecen el mercado interno salió al cruce tras la acusación de “dumping”, es decir de la modalidad de vender al exterior a un precio menor al que se comercializa en el país elaborador de ese producto.

Con los cambios propuestos por la European Biodiesel Board (EBB) se cierran las puertas al principal mercado importador de este producto derivado de la soja. Las empresas exportadoras deberán pagar -para ingresar el biocombustible a Europa- aranceles definitivos de entre 22 y 25 por ciento, además de un 6,5 por ciento que se suma desde el 1 de enero de 2014, cuando la Argentina pierda los beneficios del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) de los que goza en la actualidad.

El apoyo de CEPREB a los grandes productores y exportadores de biodiésel llamó la atención porque esta medida no impacta sobre los productores que agrupa esa entidad. “La medida no nos afecta directamente, ya que nuestra producción está destinada con exclusividad al mercado interno, según lo establecido en la Ley 26.093. Por medio de la reglamentación, el Gobierno respeta y da prioridad en el otorgamiento del cupo a los pequeños y medianos productores, fomentando el regionalismo y la generación de empleo. Sin perjuicio de ello, necesitamos que el  sector en su conjunto funcione a su máxima capacidad, por lo que creemos oportuno que se efectivice el aumento del corte para el mercado local como una alternativa que modere la problemática; a su vez, sería prudente en esta instancia que se exima a los combustibles del gravamen aplicable”, manifestó Jáuregui.

“Consideramos que este tipo de medidas que afectan al sector exportador de la industria de biodiésel repercute en toda la cadena productiva. Argentina posee características naturales difíciles de encontrar en otros lugares del mundo permitiéndole tener una industria altamente eficiente. Aquí confluyen diversos factores como tierras y clima apropiado para sembrar y cortas distancias entre los campos y las industrias, además de contar con la salida directa al mundo por medio del Río Paraná, en el corazón del polo oleaginoso, y es lamentable que no podamos competir en iguales condiciones”.