Las islas ganaderas en el río Paraná son una cosa de locos. Hay bañados, montes, aves de todo tipo. En cuestión de meses, estos parajes pueden cambiar su aspecto en forma radical. En las islas el paisaje parece de otra época, como si hubiera quedado detenido en la prehistoria. Se ven yacarés, iguanas, víboras.

 

En estos campos la naturaleza es áspera y entonces los ganaderos necesitan hacienda resistente. Lo habitual es que crucen razas británicas con Brahman, la raza que mejor se adapta a estos climas y paisajes. La cría se realiza en el continente y se engorda en las islas obteniendo novillos pesados de unos 500 kilos. Quien la probó, asegura que la carne de estos animales criados en pasturas y aguadas naturales es incomparable.

 

No es novedad que la agricultura desplaza a la ganadería a zonas marginales. En este contexto, la Brahman aparece como una raza clave para el futuro de la ganadería del país.  

 

Cabañeros junto al río.

 

Ahora se viaja por el continente hacia la Cabaña de Brahman San Ramón, perteneciente a la firma La Loma S.A. El casco de la estancia tiene una ubicación privilegiada, sobre la costa del río Corriente. Allí, da la bienvenida Martín Algorta (24), encargado de la cabaña. Algorta es nacido en Montevideo, Uruguay, pero se crió en un campo que administraba el padre en Paysandú. De rastra y boina, este hombre es bien de a caballo, aunque hoy anda a pie.

 

Cruzando una avenida de eucaliptos, se entra al potrero donde el cabañero Andrés Gómez recorre el plantel de vacas. Algorta y Gómez comenzaron en el oficio de cabañeros hace un par de años. Cuentan que para ellos es una experiencia nueva y que de a poco van aprendiendo. Es obvio que están haciendo las cosas bien: este año participaron por primera vez en Curuzú Cuatiá y obtuvieron el mejor trío (3 toros) y el mejor toro de la exposición.

 

Para ir mejorando la sangre de la cabaña, adquirieron la vaca Brahman Gran Campeona de la Exposición de Mercedes, Corrientes. La cabaña comenzó a funcionar hace unos 3 años comprando ejemplares a los más reconocidos criadores del país.

 

Hoy tienen un plantel de 80 vacas madres de pedigreé, 25 toros de 2 años, 50 terneros de un año y 30 terneros al pie de la madre. También tienen 160 vacas puras por cruza. Esto significa que esos animales tuvieron algún antepasado que no era Brahman, pero esa sangre quedó diluida.

 

El trabajo del cabañero.

 

El cabañero Gómez se arrima al tranco, se presenta y cuenta que le da de comer a los animales a primera hora de la mañana. Les da ración balanceada más silo de planta entera de sorgo. Lo siguiente es la rutina de amansar a los toros. Se les coloca una argolla en el hocico y se les enseña a cabrestear.

 

Los toros Brahman son famosos por su carácter (ver “Cómo manejarlos”). En otra oportunidad, este cronista vio a un toro Brahman saltar el alambrado para evitar ser cargado en un camión jaula. Como sea, en la cabaña los toros parecen bien mansitos. Los toros descansan bajo la sombra de un tinglado, protegidos del sol. “Cazándolos todos los días, los toros se entregan en unos 3 meses”, comenta Gómez.

 

Por la tarde, recorre los planteles, entre otras tareas del campo y a la tarde a última hora les vuelve a dar de comer igual que a la mañana.
   

Los cuatro por cuatro de la ganadería.

 

Amelia Labarthe, gerente de la Asociación Criadores de Brahman Argentina, explica que la Brahman ingresó a la Argentina en 1941, proveniente de los Estados Unidos. Pertenece al genero Bos Indicus o Cebú. Su incorporación a la ganadería de la zona norte del país produjo una verdadera revolución productiva, ya que salvó a los ganaderos de una situación asfixiante, en la cual los porcentajes de los procreos eran inferiores a las necesidades de reemplazo de los rodeos. En cifras: elevó el porcentaje de preñez del 25 al 50 por ciento.

 

Tiene las características externas propias del cebú: es decir, pelo corto, piel pigmentada, cuernos largos y giba. La giba es una particularidad del ganado tropical. Es una reserva de grasa, comestible y muy sabrosa. Brahman es una raza cruzante, absolutamente imprescindible al norte del paralelo 30°. Lo que cada ganadero debe analizar en relación a las características de su campo y al destino de sus terneros es el porcentaje de Brahman que le conviene para su rodeo.

 

Brahman es la “Doble Tracción” que permite la adaptación de las razas Británicas y Continentales a las zonas marginales del trópico y subtrópico. Con respecto a las cruzas con razas británicas, se obtiene Braford, cruzando con Hereford; y Brangus, con Aberdeen Angus.

 

La raza tiene ventajas incomparables: es resistente al calor y hasta lo disfruta. Basta verlos en pleno verano, rumiando al sol, destilando vitalidad. El ganado Brahman come en menor cantidad, aunque con mayor frecuencia que las razas europeas y continúa pastando durante las horas de calor pasando poco tiempo descansando en la sombra. Estos animales recorren los pastizales con facilidad, y si es necesario caminan distancias amplias para beber.

 

Es rústico: se adapta a condiciones hostiles y convierte los pastos duros en proteínas. Es longevo: rinde 2 o 3 servicios más que el bos taurus. Los toros mantienen su fertilidad hasta los 10/12 años y las vacas hasta los 15. Por si fuera poco, es económico por menor consumo de productos veterinarios, por su resistencia a parásitos externos (garrapata, tábanos, mosquitos). Soporta mejor que otras razas la mosca de los cuernos, la ura.

 

Cómo manejarlos.

 

El Dr. Mauricio B. Helman en sus trabajos sobre ganadería tropical explica que nunca debe acosarse a un Cebú. Son animales naturalmente mansos, pero se pueden convertir en fieras cuando se ven en peligro o atemorizados. Las recomendaciones son: no gritarles, no utilizar perros, no aplicar violencia, no presionarlos, sino orientarlos. Tampoco hay que correrlos u atropellarlos. Al contrario que en el europeo, el toro es apacible y la vaca es la más brava, embistiendo cuando tiene cría. Por su naturaleza gregaria, se hace difícil separar a uno de los animales del grupo. Pastan en grupo como medio de defensa. En definitiva, tienen temperamento manso cuando recibe buenos cuidados.