Porto de Galinhas es un destino conocido por sus aguas cristalinas, pero además se destaca por su preocupación en la conservación del ecosistema marino, una joya biológica conformada por peces-buey, cangrejos, tortugas y caballitos de mar.

La ONG Ecoassociados monitorea las playas para la preservación de las tortugas marinas, informó Porto de Galinhas Convention & Visitors Bureau, entidad que apoya esta tarea. Según la organización, la temporada de cría de tortugas ocurre de octubre a mayo, con un pico entre enero y marzo. Aunque el período está por terminar, todavía hay muchos nidos en desarrollo en la región. Durante estos meses, una gran cantidad de nidos fueron protegidos y miles de crías llegaron al mar.

La especie corre riesgo porque sus caparazones son buscados para fabricar joyas y peines, entre otros productos. La ONG monitorea también las áreas de desove y la rehabilitación de las tortugas, contribuyendo con la educación ambiental en la región.

Un caso particular es el de las empresas de buggies que recorren las playas con sus vehículos: tras la colocación de cercas alrededor de los nidos de tortuga, se protegen los huevos de la destrucción y se crea mayor conciencia ambiental entre prestadores y turistas.

La región de Porto de Galinhas se ubica a 60 kilómetros al sur del centro de Recife y a 50 km del Aeropuerto Internacional Dos Guararpes. Surge de una Villa de Pescadores y cuenta con más de 18 km de playas de arenas claras y aguas esmeralda, alejadas del barullo de la ciudad. Además, posee una infraestructura hotelera y gastronomía de nivel internacional.