Más de 200 efectivos militares, camiones tipo cisterna, de transporte, frigoríficos, logísticos, volcadores, ómnibus, camionetas, plantas potabilizadoras de agua, máquinas retropala, entre otros pertrechos, componen la ayuda militar que el Gobierno argentino envió a Bolivia con el objetivo de ayudar en la lucha contra los incendios en la Amazonia.

La unidad, que está bajo la coordinación de la Dirección Militar de Asistencia en Emergencias del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, tiene capacidad de operar en forma autosuficiente durante 20 días.

Los brigadistas que integran esta Fuerza de Tarea Conjunta tendrán base en la región boliviana de Santa Cruz de la Sierra, desde donde operarán en el combate contra el fuego en las localidades de Concepción y
Roboré.

Esta unidad está compuesta por efectivos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, quienes poseen experiencia en la lucha contra el fuego en su mayoría en la provincia de Córdoba y en las zonas boscosas de la Patagonia argentina.