Por Matilde Moyano

En un contexto global marcado por la preocupación acerca del cambio climático, en una semana repleta de huelgas y actividades que cuentan con la adhesión de millones de personas, miles de empresas y cientos de organizaciones de todo el mundo para apoyar la necesidad de frenar el daño a nuestro planeta, tuvo lugar en Buenos Aires la edición 2019 de Sustainable Brands.

Se trata de un evento que propone debatir sobre la función de las marcas en la  construcción de un futuro sustentable, algo no menor si tenemos en cuenta que además de los buenos hábitos y el consumo responsable que cada persona puede adoptar en su vida cotidiana, las empresas tienen una responsabilidad mayor debido al gran impacto que generan algunas, no solamente al momento de producir, si no también después, con efectos negativos a largo plazo en el medio ambiente y en nuestra salud.

Bajo el lema ‘Delivering the good life, el propósito como fuerza transformadora’, empresas líderes en el mercado, así como también emprendimientos jóvenes, participaron de esta jornada para compartir las innovaciones que llevan adelante con el fin de producir un impacto positivo, o bien mitigar su impacto ambiental.

A la hora de abordar una de las mayores amenazas que enfrenta nuestro planeta, la contaminación por plástico, el espacio dedicado a debatir esta problemática indicó que aunque las marcas reciclen o desarrollen, por ejemplo, bioplásticos, no será suficiente sin un cambio global en la conciencia ambiental: “La botella no va a parar al mar porque necesita agua salada para regenerarse“, ironizó Sergio Martín, presidente de Reciclar S.A., empresa que desde hace dos décadas trabaja en la recuperación de envases de plástico PET.

Notros notamos muy fuerte el cambio. Nuestro material normalmente no entraba por la puerta principal. Hoy vemos que eso cambió radicalmente. Hoy las empresas quieren utilizar material reciclado y están orgullosas de decirlo, porque antes un poco se escondía”, dijo Martín y explicó “Todos los plásticos son reciclables, absolutamente todos, pero también entendemos que no es la única solución para el tema del residuo plástico. La gente que diseña el envase tiene una gran responsabilidad de hacer un envase que sea amigable y de un reciclado sencillo”.

Es decir que, si pensamos en desafíos para el futuro, uno de ellos podría ser “diseñar un producto que no necesite envase“, pero “mientras lo necesiten también trabajamos en iniciativas de optimizar el diseño”, contó Mariela Alvarez, Directora de Comunicación y Sostenibilidad de Coca Cola, y ejemplificó: “más de uno se habrá enojado con la botella de Bonaqua porque casi parece un sachet, pero la verdad es que esa botella tiene 11% menos de material que las tradicionales, también trabajamos en incorporar resina reciclada en nuestros envases. Es un desafío tecnológico y económico, porque hay que desarrollar infraestructura para obtener un material reciclado de calidad de grado alimenticio”.

Y eso si nos enfocamos solamente en el envase, ya que esa bebida sabemos que no es justamente algo que aporte a nuestra salud, ni tampoco, por ejemplo, como denunció Greenpeace, el hecho de que la marca se provea de insumos (limones) obtenidos a través de la deforestación ilegal de bosque nativo, cuando la deforestación es una de las principales causas del cambio climático. Asimismo, aseguran que para el 2030 el objetivo es recolectar y reciclar el equivalente a cada envase que se ingresa al mercado. 

Por su parte, desde Unplastify, un proyecto que realiza charlas, talleres y limpiezas de concientización, indicaron que es importante generar conciencia: “Nosotros trabajamos mucho generando conciencia en individuos y en organizaciones repensando espacios de trabajo, también para reducir”, expresó Agustina Besada, aunque reconoció que reciclar no es la única solución: “Las tasas de reciclaje siguen siendo super bajas”. “Hay que repensar para evitarlo (los plástico), hay que no usarlo, no generarlo”.

“Sabemos que es urgente, que tenemos que acelerar esta agenda de transformación”, aseguró por su parte Karen Vizental de Unilever en una mesa que también contó con Martín Bianchi, en representación de la multinacional dedicada a la creación de productos químicos The Dow Chemical: “En agosto de este año Dow con una empresa holandesa se asoció para en el proceso de la producción no trabajar con nafta si no a través de una pirólisis que se obtiene de plásticos desechados y utilizar ese combustible líquido“. Sin duda se trata de un interesante proyecto, aunque ni ese ni otro podrá mitigar jamas la constatada contaminación ambiental causada por sus productos, como los agroquímicos destinados a la producción de alimentos.

¿Se dan cuenta de que producimos alimentos con venenos? ¿Por cuánto tiempo más los consumidores directos seguirán naturalizando una ecuación puramente financiera y consumiendo productos rociados con componentes cancerígenos?“, preguntó el periodista Sergio Elguezábal, quien compartió en Sustainable Brands la “Experiencia Despierta” y consideró que necesitamos nuevos liderazgos: Todos los datos nos dicen hoy de un modo muy concluyente que no tendremos un planeta con las condiciones de habitabilidad para los seres humanos“, expresó.

Mientras el evento finalizaba, la agrupación Extinction Rebellion realizaba una intervención en la puerta del Malba: “Venimos hoy particularmente a decir que no puede haber un grupo de sustentabilidad auspiciado por Coca Cola y Unilever, que son dos de los más grandes contaminadores. Es muy fuerte para nosotros, no pueden las marcas usar la palabra sustentabilidad como marketing y hacer todo lo contrario a eso. Pedimos que actuar ahora es otra cosa y hay que realmente concientizarnos e informarnos“, explicaron en diálogo con El Federal. La conciencia sobre la necesidad de dejar de destruir nuestra casa, el Planeta Tierra, y sobre por qué esto ocurre, tiene que despertar a través del conocimiento, nuestro más valioso poder.