La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, incluyó un encuentro para difundir la importancia y las acciones de protección de especies en peligro de extinción en la Provincia de Buenos Aires, bajo la consigna “Cuidemos Nuestros Monumentos Naturales”.

El Cauquén Colorado, el Venado de las Pampas y el Ciervo de los Pantanos, son las tres especies que integran los Monumentos Naturales bonaerenses en estado de máxima vulnerabilidad. El Cambio Climático, la caza furtiva y la intervención humana, principales factores de amenaza.

En la apertura, el coordinador de Desarrollo Sostenible del organismo ambiental bonaerense, Néstor Gil Conners, trazó un panorama internacional sobre la situación del Cambio Climático y sus consecuencias regionales sobre la supervivencia del Venado de las Pampas, el Ciervo de los Pantanos y el Cauquén Colorado, a las que describió como “refugiados ambientales”.

“Debemos fortalecer la noción cultural de la biodiversidad y el control de la caza furtiva, porque no alcanzan las leyes ni las normas si no trabajamos en conjunto para cambiar el paradigma actual de la conservación”, destacó, a la vez que ponderó los esfuerzos de los Guarda parques, la Policía Ecológica y Rural en materia de fiscalización.

A su turno, el director nacional de Fauna del ministerio de Ambiente de Nación, Nicolás Dalessio, resaltó la necesidad de reflexionar sobre los desafíos de cara al futuro: “No es casual esta tarea mancomunada que llevamos a cabo entre Nación y Provincia, porque el Estado debe garantizar el resguardo de nuestras especies y fundamentalmente de los monumentos naturales”.

Factores tales como el Cambio Climático -que redunda en abundantes lluvias que provocan inundaciones, entre otros fenómenos infrecuentes-, la caza furtiva, la presencia de animales exóticos o la intervención humana, contribuyen de forma negativa a disminuir drásticamente las poblaciones de estas especies.

El Ciervo de los Pantanos (Blastocerus dichotomus): El OPDS lidera el Comité Científico Técnico Ciervo de los Pantanos (CPO), un grupo de especialistas que integra a investigadores, técnicos, veterinarios y productores forestales nucleados en de diversas instituciones públicas y privadas comprometidas con la conservación de esta especie, de la que solo queda una población estimada en 400 ejemplares.

La principal amenaza del ciervo son las grandes masas de agua que inundan las zonas bajas del Delta, provocando la desorientación del animal, que al abandonar su refugio natural ingresa a ecosistemas no habituales siendo susceptible a amenazas tales como los cazadores, los perros cimarrones o en menor medida el tránsito vehicular.

El área de Ambiente Provincia trabaja en la reinserción del Ciervo de los Pantanos a su hábitat natural a través de un protocolo de acción que sistematiza y optimiza la operatoria para dar atención a la aparición de animales heridos o enfermos como producto de su captura ilegal, las inundaciones o los incendios forestales, entre otras causas menores.

Este trabajo se realiza con la participación activa de los demás miembros del CPO: el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Proyecto Pantano/CONICET, la Fundación Temaikén y la Asociación para la conservación y Estudio de la Naturaleza; la Reserva Natural Otamendi (Administración de Parques Nacionales), la Reserva de Biósfera Delta del Paraná (MAB-UNESCO -Municipio de San Fernando), la Dirección de Fauna del Ministerio de Ambiente de Nación, Fundación de Historia Natural Félix de Azara y Arauco Argentina.

El Venado de las Pampas (Ozotoceros bezoarticus) habita principalmente en la Bahía de Samborombón y el cangrejal, una zona desprovista de protección boscosa y con escasa vegetación arbórea, por lo cual ante la caída de rayos, lluvias copiosas y tormentas severas sus posibilidades de refugiarse disminuyen considerablemente contribuyendo a generar estrés en el animal, que ante estas contingencias climáticas tiende a huir de su hábitat natural.

Otros factores de amenaza de esta especie, cuya población no supera los 150 ejemplares, son la caza furtiva o el accionar depredador de especies como el cerdo cimarrón. Especialistas realizan trabajos científicos y evalúan programas de reproducción en cautiverio de esta especie para garantizar el incremento de su población.

Cauquén Colorado (Chloephaga rubidiceps): si bien es más resistente a fenómenos climáticos extremos, el Cauquén colorado sufre las consecuencias de la aparición de fuertes vientos y tormentas no habituales, que trastocan su tradicional ruta migratoria en períodos de hibernación, que es cuando surcan la provincia de Buenos Aires.

El enemigo más importante de este viajero del continente es el hombre, ya que su población se ve amenazada principalmente por la caza furtiva.

Al igual que con el Venado de las Pampas y el Ciervo de los Pantanos y otras especies, el OPDS actúa en consonancia con otras instituciones como la Dirección de Fauna, la Policía Ecológica en operativos de Fiscalización a cargo de su Cuerpo de Guarda parques de Áreas Naturales Protegidas, quienes intensifican los controles en rutas y caminos rurales secuestrando armas de distintos tipos así como animales, siempre en cumplimiento del Código Rural y el marco normativo vigente. Las actas labradas por los fiscalizadores derivan en multas de hasta 50 mil pesos.