Las grandes ciudades, donde vive el 54% de la población mundial, son las responsables del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.

En el marco de la Cumbre del Clima de Bonn, Alemania, la ciudad de Buenos Aires se comprometió junto a otras ciudades del mundo a mantener sus emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero por debajo de los niveles permitidos hacia el año 2050, como parte de las estrategias para combatir el Cambio Climático.

Se trata de un documento firmado por Buenos Aires y otras 23 ciudades del mundo, las cuales se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, a esbozar cómo se abordará la implementación de las acciones y a apoyar al Grupo de Liderazgo Climático de Ciudades en alentar e inspirar a otras urbes con las metas fijadas en el Acuerdo de París firmado en 2015.

Además de Buenos Aires, adquirieron ese compromiso Ciudad del Cabo, Copenhague, Ciudad de México, Quito, Río de Janeiro, Salvador, Santiago de Chile, Caracas, Austin, Accra, Boston, Durban, Londres, Los Ángeles, Melbourne, Milan, Nueva York, Oslo, París, Philadelphia, Portland, Estocolmo y Vancouver.

“Estamos muy contentos por habernos comprometido a ser, para el año 2050, zona de carbono neutral. Nuestra lucha para reducir los efectos del cambio climático es constante, por eso desde la Ciudad trabajamos para que todos tomemos conciencia de la importancia de cuidar el medio ambiente”, expresó el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Según datos del gobierno porteño, ya se han cumplido en un 30% las metas del Plan de Acción contra el Cambio Climático 2016-2020 fijadas el año pasado para la Ciudad.

En lo que va de 2017, la reducción de emisiones ha sido de 469.145 toneladas de dióxido de carbono (CO2), lo que equivale a la energía que usan 314.019 familias durante todo un año.

En lo referido a energía se reemplazó los semáforos y luminarias tradicionales por luces LED en calles y autopistas urbanas y se instalaron células fotovoltaicas en distintos lugares de la Ciudad, como en edificios públicos y el Metrobus.

Sobre gestión de residuos, a través Centro de Reciclado de la Ciudad y las medidas de separación en origen, se alcanzó a reducir 221.653 toneladas con efecto sobre la emisión de CO2.

En el sector de transporte, la extensión de la traza del Metrobus, de la red de subtes, de ciclovías y bicisendas y la mejora y el ordenamiento del tránsito contribuyeron a reducir las emisiones de CO2 en 215.236 toneladas.

El dióxido de carbono es el primer gas de efecto invernadero descubierto, el más presente en la atmósfera, y uno de los más persistentes en el tiempo. Se produce por la quema de combustibles fósiles (para vehículos, generación eléctrica, aviones, etc.) y por la tala y quema de bosques.