Las ciudades de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena y Brandsen contarán desde noviembre con una planta de Tratamiento Mecánico Biológico (TMB), capaz de procesar la totalidad de los residuos generados en estos municipios y separar unas mil toneladas diarias de basura.

Se podrá recuperar, en promedio, 63 por ciento de material desechado, reducir de manera sustancial la cantidad de residuos enterrados y prolongar la vida útil del complejo de más 120 hectáreas.

La planta permitirá al complejo ambiental de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse) de Ensenada (donde fue erigida) ser el primero en procesar el 100 por ciento de los residuos generados en estos municipios. Ese complejo recibe los residuos generados por 850.000 personas y es uno de los cuatro complejos ambientales del Ceamse en los que se reciben un promedio de 16.000 toneladas de basura al día, equivalente al 40 por ciento de los desperdicios que se produce a diario en todo el país.

Este tipo de tecnología tiene la capacidad de separar lo que la mayoría de los vecinos no hace en origen y de facilitar un reciclado que, de otra forma, sería imposible. Pero el objetivo es que cada vez necesitemos menos del trabajo de estas instalaciones“, indicó a Télam Gustavo Coria, presidente del Ceamse.

El más grande de los complejos en funcionamiento es el Norte III, un predio de 500 hectáreas situado junto al Camino del Buen Ayre al norte de la ciudad de Buenos Aires, donde entran 1.600 camiones con 13.500 toneladas de basura al día.

Allí funciona desde 2014 una TMB, en la que se procesan 1.100 toneladas de residuos, además de cuatro plantas de tratamiento de líquidos lixiviados, cuatro de tratamiento de gases, una planta de producción de compost y otra de reciclaje de neumáticos.

Pese a que no todos los residuos pueden ser tratados antes de su entierro, la enorme diferencia entre los basurales a cielo abierto y los rellenos sanitarios es el procesamiento de los gases y líquidos lixiviados. “Al descomponerse, la basura libera líquidos y gases tóxicos. El líquido lo tratamos con una tecnología que lo limpia de impurezas y lo vuelve apto para el riego, mientras que gran parte del gas lo transformamos en energía eléctrica”, explicó a esta agencia Marcelo Rosso, ingeniero y gerente de nuevas tecnologías del Ceamse.

Para 2018 se espera que esté listo un nuevo desarrollo: la planta de ecoladrillos. “Tiene las mismas características de un ladrillo normal, pero está hecho con el material bioestabilizado que se produce en la plata de TMB. Esperamos llegar a producir unos 9.000 ladrillos al mes cuando esté operativa”, indicó Rosso.