El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, advirtió sobre la amenaza de aplicación de medidas para-arancelarias encubiertas por parte de países desarrollados, al participar en la X Reunión Extraordinaria del CAS (Consejo Agropecuario del Sur), inaugurada en Brasil.
Domínguez coincidió con el ministro Wagner Rossi, en rechazar la presión de esos países, que demandan controles de precios ante los recientes aumentos y la volatilidad de precios de las commodities agrícolas.
En este sentido Rossi afirmó: “Sólo hay una forma de equilibrar los precios de los alimentos: aumentar la producción, ya que los controles matan la agricultura en el futuro”.
Por su parte, Julián Domínguez sostuvo que “en materia de producción agroalimentaria la región tiene una oportunidad histórica para aprovechar, en un contexto en el que el mundo aprecia las condiciones climáticas de nuestra ubicación geográfica”.
Tanto Domínguez como Rossi advirtieron que “no se debe penalizar a quienes son más competitivos”, y junto a los otros ministros coincidieron en defender “precios atractivos para ampliar la producción y garantizar la soberanía alimentaria del planeta”.
El encuentro del CAS, en el que participan también ministros y representantes de las carteras respectivas de Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, se desarrolla en el marco de la exposición Agrishow, la mayor feria internacional de tecnología agrícola del país.
El mismo se desarrolla en un contexto de records de producción agrícola para la campaña 2010/11, tanto en la Argentina, con más de 100 millones de toneladas, como en Brasil, con 157 millones.
El ministro argentino recordó que “entre 1950 y 2010 el planeta sufrió una degradación promedio del 23 al 25%, mientras en América Latina esa proporción fue de 11%”, es decir, “nuestra región es la que menos degradación ha sufrido en los últimos 60 años”. El jefe de la cartera agropecuaria resaltó que en la Argentina, “junto con la discusión de la ley de tierras avanzamos en un programa nacional de buenas prácticas agrícolas, que permitirá recuperar la máxima fertilidad de nuestro suelo”.
Agregó al respecto que “los productores argentinos ya pueden tener el mayor conocimiento y utilizar todos los recursos disponibles para reponer los nutrientes de los suelos e incrementar la productividad”.
Domínguez destacó el trabajo desarrollado en el CAS, a través de “un fuerte proceso de intercambio tecnológico, de experiencias y de difusión de prácticas que nos hagan más competitivos”.
La visita del ministro incluyó en la agenda el impulso a la colaboración entre los principales centros de investigación agrícola de la Argentina (el INTA) y Brasil (el Embrapa), “para que mediante el intercambio de conocimientos continuemos afianzando la idea de más producción con más productores”, destacó el ministro.
Recordó luego que Brasil es el principal destino en lo que respecta a la transferencia de paquetes tecnológicos argentinos, lo cual incluye áreas como semillas, fertilizantes y maquinaria agrícola.
Al finalizar el encuentro, el titular de la cartera agropecuaria argentina junto a sus colegas de la región visitaron la planta de azúcar y producción de etanol “São Martinho”.