La urgencia en el reclamo hace hincapié en la obesidad infantil, una de las enfermedades que más preocupa en América Latina y llega al 7,2% entre los niños y niñas menores de 5 años, superando el promedio global.

Firmantes de Argentina, Ecuador, Chile, Haití, Estados Unidos, Bolivia, México, Italia y Venezuela, entre otros, señalan que “los gobiernos deben priorizar la salud pública por encima de los intereses corporativos de determinadas empresas alimenticias”.

La declaración difundida por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), organización que promueve la implementación del etiquetado frontal de alimentos procesados para que el consumidor pueda saber cuán saludables son sus opciones desde la góndola; informa que Chile, Uruguay y Perú ya adoptaron esta medida mientras que Argentina, México, Brasil y Colombia debaten qué sistema implementar.

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reconocido al sistema frontal de advertencias como una de las medidas necesarias para desincentivar el consumo de productos ultraprocesados ya que “ayuda a los consumidores a identificar con mayor facilidad los productos menos saludables e influir en las elecciones de consumo”.

Belén Ríos, abogada y codirectora de FIC Argentina, indicó que en la actualidad hay 16 proyectos de ley entre las dos cámaras -Senadores y Diputados- que tienen estado parlamentario, es decir que perderían vigencia en diciembre de este año. Trece son relacionados al etiquetado de advertencias (los otros promueven otro sistema de etiquetado llamado semáforo, que consideran menos eficaz).

“Muy pocos de los proyectos se adaptan a los estándares internacionales que son los de advertencia, pero de todas formas cumplirían con el espíritu recomendado”, explicó. En este sentido, remarcó: “Ninguno de los proyectos que están en las cámaras avanzó en su tratamiento, no hubo voluntad de incluirlos en la agenda”.

Mientras que en “la población en edad escolar (5 a 11 años) la obesidad es del 18,9% al 36,9% y en adolescentes (12 a 19 años) es del 16,6% al 35,8%”, destaca la declaración que firman importantes organizaciones internacionales como NCD Alliance, World Obestiy Foundation o FIAN Internacional.

Y agrega el documento emitido que “la alimentación inadecuada es el segundo factor de riesgo de muerte a nivel mundial, representando el 18,8% de todas las muertes. Además, es causa de discapacidad y deterioro de la calidad de vida”.