Mientras al menos seis personas en Estados Unidos fallecieron y centenares sufrieron complicaciones pulmonares vinculadas al uso creciente de cigarrillos electrónicos que se promueven con sabores artificiales, en nuestro país, la iniciativa presentada por el diputado Sergio Abrevaya también pretende impedir “la comercialización y publicidad del tabaco en cualquiera de sus modalidades y de los denominados cigarrillos electrónicos en el sector público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires“.

Estamos incorporando esta modalidad a la legislación que ya prohíbe fumar en diversos espacios, al tiempo que prohíbe la publicidad. Son demasiadas las voces que se alzan en contra“, señaló el legislador a la prensa acreditada en el Palacio.

El proyecto recuerda que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) rechazó la “comercialización y prohíbe su utilización y promoción por considerarlo nocivo para la salud” mientras que “su consumo está en auge a causa del vacío legal“.

La mayor oferta se hace a través de redes sociales, especialmente Instagram y grupos de Whatsapp. El rechazo y la prohibición ocurre debido a las escasas evidencias sobre su eficacia como mecanismo para dejar de fumar y su seguridad en el uso a largo plazo“, destacó Abrevaya.

Hace apenas días estos dispositivos electrónicos fueron prohibidos en la ciudad estadounidense de Chicago. Recientemente, la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes informó que el 7,1 por ciento de los adolescentes de entre 13 y 15 años consume cigarrillo electrónico y el 14,4 por ciento de los estudiantes alguna vez los probó en el país.