En la actualidad, la Ley 23.737 regula el coqueo y su uso como infusión pero no se prevé la forma en que se puede adquirir lícitamente la hoja. Ante la emergencia por el coronavirus, recientemente la Justicia Federal, por pedido del gobierno jujeño, autorizó de manera excepcional que las hojas incautadas en operativos sean entregadas a la provincia.

El propyecto presentado en el Congreso busca “dignificar la costumbre ancestral del consumo de la hoja de coca en Jujuy y Salta”, además de “combatir el mercado negro” en torno a su comercialización, indicó el diputado nacional José Luis Martiarena, del Frente de Todo.

“Lo que se promueve es la producción ecológica de la hoja de coca como recurso natural tradicional para que contribuya a la salud, la soberanía alimentaria, la dinamización laboral y el respeto a la Pachamama“, explicó Martiarena.

Además, sostuvo que “es importante promover el desarrollo sustentable de zonas improductivas de la región noroeste protegiendo su impacto ambiental” y agregó que el cultivo de la coca generaría “un nuevo polo productivo para las comunidades originarias”.

El proyecto contempla la creación de un programa de investigación, producción, comercialización y fiscalización de la hoja de coca y un periodo de transición, durante el cual se habilita importar hojas de coca hasta lograr una producción propia. Se propone que “el volumen de hoja de coca decomisado e incautado pueda ser comercializado en el mercado interno con estrictos controles, combatiendo el mercado ilegal y desalentando toda práctica del narcotráfico”.

“La provisión de la hoja para el ‘coqueo’ entra en crisis para quienes practican esa costumbre milenaria, al no poder conseguir legalmente la hoja, por lo que el Estado debe garantizar la provisión para esos fines y regular su producción y comercialización”, concluyó Martiarena.

La Secretaría de Pueblos Indígenas provincial será la encargada del fraccionamiento y distribución de ese material, para lo cual se está por habilitar una web para inscripciones.