Malformaciones congénitas, problemas respiratorios, neurológicos, alergias, abortos espontáneos y cáncer son solo algunas de las enfermedades que ocasionan las fumigaciones (o pulverizaciones) con agroquímicos como el glifosato en los argentinos que viven o trabajan en las zonas agrarias del país.

A través de un proyecto de ley que será evaluado por la Legislatura, el diputado provincial Ricardo Moccero reclamó establecer un marco de regulación sobre la utilización de productos “fitosanitarios” y plaguicidas en la actividad agropecuaria en territorio bonaerense.

Nuestro objetivo es proteger la salud humana, los recursos naturales y la producción agraria a través de la correcta y racional utilización de dichos productos“, indicó Moccero y explicó que “el avance tecnológico en nuestra provincia merece una herramienta legislativa actualizada sobre el tema, ya que actualmente existe una falta de conciencia respecto del uso y conocimiento sobre las aplicaciones tanto terrestres como aéreas“.

Para la identificación y manipulación de productos fitosanitarios y plaguicidas, se utilizará la clasificación toxicológica reconocida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo que, por pedido legal, hace dos meses dio a conocer expedientes que detallan operativos en los que se constataron partidas de frutas y verduras fumigadas con hasta 22 pesticidas, las cuales se encontraban a la venta en los mercados centrales de Buenos Aires, Mar del Plata y La Plata.

La medida también indica que los ingenieros agrónomos o aquellos profesionales con título universitario, con una especialización en el manejo y prescripción de productos químicos de uso agropecuario, podrán ejercer la labor de asesores agronómicos, y con la condición exclusiva de contar con una matrícula habilitante del Colegio de Profesionales de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Buenos Aires.

El proyecto prohíbe la circulación de maquinarias de aplicación terrestre en áreas urbanas, que solamente podrán hacerlo con previa autorización y en condiciones limpias y vacías junto a la utilización de pastillas con sistema anti goteo. Además, impide la eliminación de envases mediante el quemado a cielo abierto o el entierro sin previo tratamiento.

En este sentido, Moccero afirmó que “a través de todas regulaciones queremos lograr un equilibrio entre la producción y el cuidado del medio ambiente. Por eso, es necesario fijar pautas claras para armonizar el sector urbano y rural, optimizando el manejo y la utilización de agroquímicos y de esa manera prevenir la contaminación del ambiente”.