La campaña se extenderá hasta el próximo 15 de noviembre y estará a cargo de científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina y el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes de Chile.

El proyecto tiene como objetivo estudiar el problema de la acidificación y la hipoxia (falta de oxígeno) en las aguas del Canal Beagle y sus efectos en especies claves del ecosistema, informó Cancillería.

Los niveles de dióxido de carbono “han aumentado a niveles récord en la atmósfera, y los océanos captan dióxido de carbono de manera natural. Queremos saber si debido a este proceso el Canal Beagle está captando más dióxido de carbono del que debería captar, causando acidificación que tiene diversos efectos a lo largo de toda la cadena trófica“, explicó Mariano Diez, investigador del Cadic.

La iniciativa se enmarca en los trabajos de la Comisión Binacional Argentina-Chile de Cooperación en Investigación Científica Marina Austral, establecida en 2018, con el objetivo “de constituirse en un foro político para fortalecer y facilitar la cooperación bilateral permanente en los espacios subantárticos de ambos países“, detalló el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Asimismo “se pretende avanzar en una agenda científica común orientada a obtener un mayor conocimiento de los respectivos espacios marítimos, y contribuir a la conservación de los recursos naturales del Canal Beagle y los mares australes y a la lucha contra los efectos del cambio climático”.

El Canal Beagle es un área que mide aproximadamente 280 kilómetros de largo y se encuentra en una ubicación estratégica, pues comunica los océanos Atlántico y Pacífico.