Necesitamos la minería en San Juan. No hay razones para cerrar Veladero, con estas palabras el gobernador de San Juan recibió a los vecinos de Jáchal que caminaron 170 kilómetros, desde su pueblo hasta la capital sanjuanina para exigirle a una dirigencia política ciega, el fin de la contaminación, el extractivismo y el cierre definitivo de esa mina demasiado famosa que ha cambiado para siempre la tranquilidad y el medio ambiente de un pueblo y una región acostumbrada a la calma.

La marcha comenzó el domingo desde la Plaza de Jáchal. Miembros de la Asamblea Jáchal No Se Toca decidieron movilizarse hasta la capital de la provincia para hacer sentir su voz. Hace un año que están luchando por la salud y el medio ambiente de toda la comunidad. Desde este pueblo hasta San Juan hay 170 kilómetros, la travesía era larga, pero el enemigo que enfrentan obliga a hacer sacrificios y grandes esfuerzos.

Caminando al lado de la ruta, los asambleístas fueron deteniéndose en varias paradas, recibiendo el apoyo de toda una provincia que le quiere decir basta a la minería. Eran 500 pero parecían miles porque la presencia de Barrick Gold ha cambiado la realidad de toda una región. Salieron al amacener del domingo y llegaron al otro día a las 9.30 de la mañana a la capital sanjuanina. Los jachaleros, ya sinónimo de un pueblo autoderminado a decirle no a la minería a cielo abierto, entraron a San Juan, una ciudad alejada de las altas cumbres y de los ríos cristalinos contaminados de cianuro. Los vecinos de la capital los recibieron con adhesiones de distintas organizaciones.

Desde su perfil de Facebook, la Asamblea iba haciendo la crónica de esta larga caminata de casi 200 kilómetros para exigir justicia y un freno a la impunidad de una empresa que no sólo es dueña de una mina, sino de muchas voluntades en una provincia que tiene a un gobernador que promueve y defiende la actividad minera, aún sabiendo que es dañina para el medio ambiente. “Largos kilómetros nos esperan en un día que promete calor, pero la fuerza crece paso a paso”, escribían en el camino, mientras todo un país los seguían por las redes sociales. Adolfo Pérez Esquivel envió una adhesión a esta marcha a favor de la naturaleza.

El primer destino que eligieron cuando estuvieron en la ciudad capital fue pasar por la Facultad de Ingenieria, donde se dicta la cátedra de Minería. “No se vendan, protejan a su pueblo. No se comprometan con las multinacionales” les decían a los estudiantes.  Luego fueron hasta el juzgado donde se tramita la causa por los derrames en Veladero, pero sin dudas el momento más simbólico fue cuando los 500 jachaleros se dirigieron a la Casa de Gobierno para entregarle un petitorio al gobernador Sergio Uñac, quien hace una semana atrás tuvo que salir corriendo de Jáchal por no poder brindar respuestas. Respuestas que tampoco dio a este pueblo que lucha y sueña con un futuro libre de mineras.

“Necesitamos la minería en San Juan”, declaró a la prensa el mandatario provincial. La lucha de Jáchal continúa, algo hace suponer que esta marcha redoblo sus fuerzas.