En Argentina uno de cada 2 hogares en zonas rurales carecen de un baño. En las regiones del norte argentino 6 de cada 10 hogares no posee agua dentro de su vivienda. En las provincias de Chaco, Formosa y Santiago del Estero el número se eleva a 8 de cada 10 hogares. Los desechos son manejados en forma riesgosa para la salud humana y el medio ambiente. En el noroeste, la mitad de los hogares arrojan sus desechos en pozos ciegos. Sólo el 5 % de los hogares rurales poseen conexión a cloacas. 

La falta de acceso a servicios sanitarios básicos, en conjunto con la falta de educación en higiene, representan un alto riesgo en la salud de poblaciones vulnerables. Si bien en Argentina la diarrea no se ubica entre las primeras causas de mortalidad infantil, en algunas zonas del norte del país –sobre todo rurales- es un problema crónico que requiere acciones preventivas urgentes.

La organización social Red Comunidades Rurales junto a Vim, marca líder en lavandinas en gel, se propone llegar progresivamente a 10.000 escuelas rurales mediante una campaña que contempla entre otros aspectos desarrollar materiales educativos interculturales. De esa forma se incorporarían mensajes en lenguas aborígenes (Qom, Wichí, Mbyá-guaraní) ampliamente extendidas en ciertas regiones donde las familias y comunidades son más vulnerables.

Las primeras acciones en el terreno serán el fortalecimiento de redes locales y regionales, la adaptación y distribución de los materiales educativos, la realización de talleres y la puesta en marcha de portales y sistemas de información georreferenciada. Ya se ha comenzado a trabajar en escuelas y comunidades rurales en Formosa, Chaco, Salta, Santiago del Estero y Misiones.

La Red Comunidades Rurales cumplirá en breve 10 años de ardua tarea a lo largo y ancho del país. Algunas de sus acciones y programas se han extendido incluso a países como Zambia, Nigeria, Botswana, México, Costa Rica, Guatemala, Colombia, Malasia y Sri Lanka. “En estos próximos años queremos reforzar nuestra labor educativa en las regiones y parajes de Argentina con situación socioambiental más crítica. El objetivo es ayudar a poner en común los recursos, experiencias y conocimientos existentes en todos los sectores sociales. La articulación de esfuerzos público-privados es vital ya que los desafíos son enormes”, asegura Patricio Sutton, director ejecutivo.

Consideramos prioritario emprender una fuerte campaña educativa en cuestiones claves como salud, higiene, medioambiente y nutrición, con el foco en la prevención y destacando las buenas prácticas. Son temáticas que deben ser abordadas de un modo integral y con un lenguaje apto para contextos rurales interculturales. Es por eso que los contenidos educativos ya están siendo codiseñados junto a docentes y referentes comunitarios en escuelas y comunidades localizadas en parajes y comunidades rurales donde sus habitantes son Wichí, Qom, Mbyá-guaraní, criollos, colonos o inmigrantes de otros países”.
Comunidades rurales es una organización social con más de 600 colaboradores y voluntarios en Argentina y numerosos países del mundo. Las acciones y programas que emprende están enfocados a la educación y el desarrollo comunitario y permiten mejorar las condiciones de vida de los pobladores rurales en situación de riesgo o exclusión social.

Promueven el pensamiento y la acción en Red. Basan su labor en la articulación de esfuerzos público-privados para acompañar con mayor impacto el desarrollo individual, familiar y comunitario en contextos rurales. http://comunidadesrurales.org/