Distintas organizaciones que comprenden la zona norte de la provincia de Neuquén, decidieron redactar un petitorio dirigido al gobernador Omar Gutierrez y al cuerpo legislativo, donde expresan la necesidad de crear un equipo profesional de mediación estatal, que permita superar conflictos limítrofes entre crianceros por la utilización los espacios de invernadas y veranadas.

Los crianceros practican la transhumancia que es una actividad ancestral y consiste en el traslado de animales -arreos- en verano a los campos altos de la cordillera y en invierno a los bajos de los valles, en busca de las mejoras pasturas para alimentar al ganado. Las actividades que giran alrededor de la trashumancia son diversas. Hacen a la vida y la cultura de las familias de crianceros del norte neuquino.

En el contenido del documento también exigen destinar recursos para reactivar la oficina de Tierras de la provincia en la zona, que se encuentra en estado de abandono. Santiago Arizio, de la Cooperativa campesina del norte neuquino, señaló que muchos de los problemas que hoy afrontan cientos de familias campesinas en el Norte podrían haberse evitado si los funcionarios hubiesen hecho su trabajo como corresponde. “Hay gente que toda una vida ocupó tierras fiscales para trabajar y producir y ni siquiera tiene un papel de tenencia, y sin embargo hay otros que jamás estuvieron en el lugar y cuentan con títulos” sentenció el referente.

Fernando Maripil, dirigente de comunidades mapuches de la zona, expresó que los problemas de tierras afectan de igual manera a mapuches y criollos, y destacó la importancia del reclamo porque consideró que el Estado es quien debe intervenir para superar esta clase de inconvenientes.

En la en zonas cordilleranas que integran los departamentos de Minas y Ñorquín, los conflictos por tierras son frecuentes y en muchos casos han significado el desplazamiento de familias campesinas ocupantes de tierras fiscales adquiridas por privados. A este escenario se suma la desaparición de las huellas de arreo históricas. La cultura y el modo de vida de cientos de familias corre peligro por la corrupción y la burocracia.